Tras el derrame de hidrocarburos registrado en febrero en la Sonda de Campeche -que afectó más de 630 kilómetros de litoral tras la ruptura de un oleoducto de Pemex-, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) realizó un sobrevuelo de supervisión en el Golfo de México, donde detectó plumas, es decir, manchas de dispersión visibles en el agua, en zonas cercanas a Cantarell.
El recorrido aéreo partió del helipuerto de Pemex en Ciudad del Carmen hacia instalaciones costa afuera dedicadas a la producción de hidrocarburos.
En Akal-C, dentro del Activo de Producción Cantarell, inspectores constataron que la instalación opera con normalidad, aunque identificaron plumas en los alrededores del centro de proceso que, según Pemex, están asociadas a la chapopotera de Cantarell. En Akal-B, los inspectores detectaron desde el aire una pluma de tonalidad blanquecina, así como otras formaciones similares en las inmediaciones, que la empresa también atribuyó a emanaciones naturales.En tanto, en el activo Batab, del complejo Abkatún-Pol-Chuc, se observó otra pluma con tonalidades blanco-plateadas.
Pemex aseguró que no se ha registrado pérdida de contención y que las plumas corresponden a emisiones naturales provenientes de la chapopotera. Durante el sobrevuelo, en la instalación Abkatún-D, del Activo Litoral-Tabasco, se observó operación normal y sin iridiscencias en el agua; sin embargo, se detectó humo negro en el quemador, asociado a la combustión de gases. La ASEA informó que también se inspeccionaron otras ocho instalaciones sin anomalías y que el operativo contó con la participación de personal de la Secretaría de Marina y Pemex. El organismo indicó que el recorrido forma parte del seguimiento a las medidas de control y supervisión por la presencia de hidrocarburos en la zona.
