El aumento del IEPS aprobado por el Congreso para este año a los cigarros ha favorecido el avance de grupos dedicados a la producción y distribución ilegal de estos productos, los cuales incluso obligan a los pequeños comercios a venderlos, advirtieron especialistas y comerciantes.
En el foro El costo del IEPS: Impacto en la tienda de barrio en la Cámara de Diputados, Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) indicó que actualmente una cajetilla de cigarros en el mercado ilegal tiene un costo de 15 pesos, mientras que en comercios legales el precio se eleva a 110 por cajetilla.
Afirmó que a partir de que se elevó fuertemente el impuesto al cigarro, uno de cada cuatro vendidos en el País es pirata, de ahí que el Estado mexicano dejará de percibir este año alrededor de mil 340 millones de dólares. Rivera advirtió que los grupos delictivos que se dedican a la producción, distribución y venta de cigarros pirata están ganando territorio, porque actualmente no sólo presionan a algunos de sus compañeros a vender sus productos, sino que les impiden vender cigarros legales.Informó que los cárteles del cigarro que operan en el País ya imponen la venta de productos ilegales en lugares como Sinaloa o Ciudad Constitución, en Baja California.
"El mercado negro del cigarro ha crecido de manera impresionante. El Estado mexicano va a dejar de percibir fiscalmente este año mil 340 millones de dólares, es terrible la decisión que se tomó, porque sacaron el cigarro del canal legal, de las tienditas nuestras, y se los entregaron en bandeja de plata a los cárteles del cigarro que operan en el país y que imponen al venta del cigarro en lugares como Sinaloa, como Ciudad Constitución", afirmó. El presidente de la ANPEC dijo que lo que actualmente ocurre con la venta de cigarros en el país es una muestra de cómo el Estado mexicano y la sociedad mexicana está perdiendo paso y territorio ante la cultura de la ilegalidad. Ante ello, hizo un llamado al Estado para que combata las cadenas de contrabandistas antes de meterle miedo a los pequeños comerciantes que están preocupados por las modificaciones legales en la materia, que equiparan la posesión y venta de cigarros ilegales con el delito de contrabando y establece como sanciones multas terribles y penas de cárcel de hasta nueve años. Anunció que pondrán en marcha la campaña Los cigarros pirata no valen la pena, para informar a los pequeños comerciantes sobre los riesgos de comercializar cigarros pirata, ya que de acuerdo con una encuesta interna, 2 de cada 10 comerciantes no saben cómo identificar una cajetilla ilegal de una legal. "Tenemos que advertir, informar, algo que el Gobierno federal no está haciendo", manifestó. El ex subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, resaltó la necesidad de un esquema regularía y tributario más coherente. El economista advirtió que haber prohibido productos como los vapeadores y, al mismo tiempo, subir el impuesto a los cigarros, a las bebidas alcohólicas y a los refrescos, incluyendo los que contienen edulcorantes, no es lo más deseable. Esquivel expuso que la prohibición y el incremento de impuestos tienen un efecto en la generación de un mercado paralelo ilícito que no sólo pone en riesgo a los consumidores, sino que alimenta una cadena de producción y distribución que termina, sobre todo, en manos de grupos asociados al crimen organizado. "(Aumentar impuestos) ayuda parcialmente, pero también hasta cierto punto. Cuando se usan en exceso puede ayudar a generar este mercado ilegal e informal que tiene costos en recaudación fiscal, en el riesgo que se incurre en la población, pero, sobre todo, estos costos normalmente van cayendo en la parte baja de la distribución del ingreso, porque se utiliza el hecho de que los productos son más baratos", afirmó. "La solución cae en una legislación cuidadosa, prudente y coherente". En su turno, el diputado del PAN, Héctor Saúl Téllez, afirmó que pese al incremento al IEPS a refrescos, la recaudación en el primer trimestre del año fue mil 250 millones de pesos inferior a la meta, considerando que, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda, tenían proyectado recaudar por este concepto aproximadamente 70 mil millones de pesos al año. El legislador dijo que esta cifra indica que en cada una de las tiendas y pequeños comercios ha registrado un impacto entre un 15 y 20 por ciento de sus ingresos. Alerto sobre el riesgo de que esta medida podría estar fomentando el consumo de bebidas de menor calidad, al ser mucho más baratas a las marcas reconocidas, lo que representa también un riesgo sanitario.
