Cd. de México.- La obra impulsada por el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador se construyó sobre un manglar, casi al nivel del mar, y siempre se advirtió de inundaciones; su operación se retrasó dos años; tuvo un sobrecosto del 135 por ciento; trabaja al 40 por ciento de su capacidad y esta nueva tragedia ocurre en plena crisis petrolera por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
Una explosión por la acumulación de residuos de hidrocarburos se registró ayer en larefinería Olmeca de Tabasco a causa de las lluvias, provocando 5 muertes. En enero pasado, se reportó un incendio en una de sus líneas de descarga.
Una tormenta perfecta.
Las víctimas eran un empleado de Pemex y cuatro trabajadores de una compañía que le ofrece servicios externos.
De acuerdo con la petrolera, las precipitaciones generaron el desbordamiento de líquidos con residuos de hidrocarburos hacia el exterior de la barda perimetral de la refinería, donde se produjo un estancamiento que posteriormente se incendió. "El líquido acumulado presentó ignición en el exterior de la instalación", indicó ayer en un comunicado, horas después de la tragedia que fue reportada por pobladores desde las primeras horas del día a través de redes sociales.Los cuerpos de las víctimas quedaron calcinados en la zona de explosión.
Pemex resaltó que los incendios se registraron fuera de sus instalaciones, pero varias imágenes y videos difundidos muestran que también hubo fuego en la refinería.
Desde la madrugada pobladores dieron cuenta de una fuerte movilización de equipos de emergencia. Además de las cinco personas que murieron, varias más resultaron lesionadas y se encuentran recibiendo atención médica. De acuerdo con Pemex, el siniestro ya había sido controlado ayer por la tarde y no representaba, según la versión oficial, un riesgo para la población ni para los trabajadores de la refinería. El incidente en una de las instalaciones energéticas más relevantes del actual Gobierno federal ocurre en medio de cuestionamientos sobre condiciones operativas y de seguridad en el complejo de Dos Bocas. Una de las víctimas era un trabajador de seguridad identificado como Fernando Arias, quien murió cuando era trasladado a un hospital. Otras cuatro personas quedaron calcinadas en las inmediaciones de la Terminal Marítima de Dos Bocas y la Refinería Olmeca. En las inmediaciones de la refinería operan una primaria y un jardín de niños y tanto padres de familia como maestros han exigido su reubicación urgente.

