La Presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que podría reanudarse el suministro comercial de combustibles a Cuba mediante empresas privadas mexicanas autorizadas para exportar hidrocarburos.

La Mandataria explicó que ya se trabaja en ese mecanismo y consideró que las nuevas disposiciones aprobadas por el Gobierno cubano abren oportunidades para ampliar la relación comercial entre ambos países.

"El mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso para llevar combustible a Cuba, entonces está trabajando ya desde hace un tiempo en ello y pues esperamos que se pueda reanudar pronto de manera comercial", señaló.

Sheinbaum aclaró que se trata de una actividad distinta a la ayuda humanitaria que México ha brindado a la isla y sostuvo que la relación comercial en materia energética nunca se cerró completamente.

"No es un tema humanitario, sino de manera comercial. Humanitario es el apoyo humanitario. Sería parte de hidrocarburos la parte comercial, que tampoco se ha cerrado", expuso.

La Presidenta consideró que los cambios impulsados por La Habana podrían facilitar una mayor participación de empresarios mexicanos en la economía cubana.

"Con las nuevas características que aprobó el Congreso y el Gobierno de Cuba, pues a partir de ahí puede haber mayor relación comercial con empresarios mexicanos en Cuba", agregó.

Desde 2023, Pemex incrementó las exportaciones de petróleo y combustibles a Cuba, convirtiendo a México en uno de los principales abastecedores energéticos de la isla en momentos de crisis eléctrica y escasez de combustibles.

Los envíos generaron críticas de legisladores y funcionarios estadounidenses, quienes cuestionaron el apoyo energético a La Habana y advirtieron sobre posibles consecuencias para empresas involucradas en el suministro de hidrocarburos al régimen cubano.

La polémica escaló durante 2025 y 2026, cuando la Administración del Presidente Donald Trump endureció su política hacia Cuba y anunció medidas para vigilar los flujos energéticos hacia la isla.

Aunque Washington amenazó con revisar operaciones relacionadas con el suministro de combustibles, posteriormente optó por analizar diversos casos de manera individual y mantuvo mecanismos de autorización para determinadas operaciones.

El Gobierno mexicano ha defendido los intercambios con Cuba al sostener que forman parte de una relación bilateral histórica y que las operaciones comerciales se realizan dentro de los marcos legales aplicables.