Los Gobiernos de México y Estados Unidos difundieron versiones distintas sobre la conversación telefónica que sostuvieron el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el Canciller mexicano, Roberto Velasco.

De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, Rubio sostuvo una llamada "productiva" con Velasco para avanzar en prioridades compartidas, entre ellas la colaboración para frenar el flujo de migrantes indocumentados entre ambos países, detener el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas, así como acelerar acciones decisivas para desmantelar a los cárteles.

"La importancia de acelerar acciones decisivas para desmantelar a los cárteles" fue uno de los puntos destacados por la dependencia estadounidense en el reporte oficial de la conversación.

En contraste, la Cancillería mexicana informó que ambos funcionarios sostuvieron una llamada de trabajo "cordial y respetuosa" en la que dialogaron sobre la relación entre México y Estados Unidos y refrendaron su interés por mantener una buena cooperación en temas prioritarios de la agenda bilateral.

Según la versión mexicana, los asuntos abordados fueron seguridad, migración y comercio, sin hacer referencia específica al combate al fentanilo, a los cárteles de la droga o a medidas para acelerar acciones contra esas organizaciones criminales.

La diferencia de énfasis ocurre en medio de la presión constante de la Administración estadounidense para que México refuerce las acciones contra el tráfico de drogas sintéticas, particularmente el fentanilo, y contra las organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.