Ciudad de México.- Un Juez federal determinó cancelar la orden de aprehensión librada en contra del agente aduanal Víctor José Carretero Zardeneta, por el caso del contrabando de 144 millones de litros de hidrocarburos por la Aduana de Matamoros, uno de los casos más grandes de huachicol fiscal registrados hasta ahora.

Mario Jorge Melo Cardoso, Juez Primero de Distrito en Materia Penal de Monterrey, concedió el amparo a Carretero para que el Juez de control deje sin efecto el mandato de captura en su contra y agende una nueva audiencia privada para negar la aprehensión.

De acuerdo con el fallo, el juzgador consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) no acreditó la necesidad de cautela, es decir, no justificó con datos y razonamientos jurídicos que la orden de aprehensión es la única manera de conseguir que el acusado comparezca en una audiencia para ser imputado.

Según versiones periodísticas, en enero pasado Carretero logró escapar de un operativo de captura y huyó a Brownsville, Texas. El prófugo tiene nacionalidad estadounidense.

El fallo no significa que la imputación contra el agente aduanal sea anulada por falta de elementos, sino más bien que la FGR ahora deberá emplear otros métodos para ejercer la acción penal, como por ejemplo la solicitud a un Juez para que lo cite a una audiencia, sin uso de la fuerza.

El pasado 18 de diciembre, Mario Martínez Elizondo, Juez de control del Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez ordenó la aprehensión de Carretero por los delitos de delincuencia organizada y contrabando calificado.

En su resolución, justificó que la captura era la forma idónea para presentarlo ante la justicia, porque el acusado tenía varios incentivos para no hacerlo de manera voluntaria, por ejemplo la pena de prisión alta y la prisión preventiva de oficio para uno de los delitos.

Otro argumento de Martínez Elizondo fue el riesgo de sustracción por ser parte de una organización criminal trasnacional, contar con una red de apoyo en Tamaulipas y con una alta capacidad económica para huir al extranjero.

Sin embargo, el Juez Melo Cardoso desestimó los argumentos.

"El Juez de control fue omiso en justificar de manera razonable lo relativo a la necesidad de cautela, pues para ello acudió a razonamientos dogmáticos", dice la sentencia de amparo.

"Por sí solas (estas circunstancias) no justifican la necesidad de cautela ni la obstaculización del desarrollo de la investigación, pues no constituyen razones válidas para justificar los riesgos procesales y la necesidad de cautela para efectos de la orden reclamada y exclusivamente por cuanto hace al aquí quejoso".

De acuerdo con registros judiciales, la FGR ya impugnó este amparo y será un Tribunal Colegiado de Nuevo León el que dicte la última palabra.