Acapulco, México.- La Presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó la cancelación definitiva del proyecto de la presa La Parota y anunció que su Gobierno apostará por un nuevo sistema de abastecimiento de agua para Acapulco, basado en pozos radiales sobre el río Papagayo, rehabilitación de redes hidráulicas y obras para evitar inundaciones tras el paso de los huracanes" Otis" y "John".

Durante un acto del programa Pensión Mujeres Bienestar, la Mandataria aseguró que la decisión busca evitar las afectaciones que la presa generaría a comunidades rurales.

"El proyecto de la presa de La Parota está cancelado, ese ya no lo vamos a hacer, porque afectaba mucho a las comunidades y, en sustitución de ese proyecto, estamos haciendo estos pozos para poder llevar agua a Acapulco", afirmó.

Sheinbau explicó que el nuevo sistema contempla la construcción de pozos radiales y torres elevadas de bombeo para proteger la infraestructura hidráulica frente a crecidas del Río Papagayo, luego de que las bombas resultaran dañadas durante los dos ciclones que impactaron el puerto.

"Ayer estuvimos por el río Papagayo. De ahí viene una buena parte del agua que suministra Acapulco y en los dos huracanes se echaron a perder las bombas. Ahora estamos haciendo torres muy altas con pozos radiales para que cualquier cosa que pase con la crecida del río no se echen a perder esas bombas", explicó.

Sheinbaum informó además que se renovarán las redes de agua potable en las colonias ubicadas en la parte alta del puerto, comenzando por Ciudad Renacimiento, y que se construirán tanques elevados para distribuir el líquido por gravedad hacia las zonas con mayores problemas de suministro.

La Presidenta agregó que, de manera paralela, el Gobierno federal ejecuta obras de saneamiento de ríos y desazolve de cauces para disminuir el riesgo de desbordamientos durante la temporada de lluvias.

"Estamos haciendo obras de saneamiento para que no haya contaminación de los ríos y desazolvando para que tengan suficiente espacio y no se desborden", señaló.

La Parota, proyectada desde principios de la década de 2000 sobre el río Papagayo, enfrentó durante años la oposición de comunidades campesinas y organizaciones sociales que denunciaron el desplazamiento de miles de habitantes y la inundación de tierras agrícolas, lo que mantuvo el proyecto prácticamente detenido.

La Mandataria sostuvo que la estrategia actual busca garantizar el abasto de agua para Acapulco sin afectar a las comunidades rurales y como parte de la reconstrucción del puerto tras los daños ocasionados por "Otis" y "John".

El proyecto hidroeléctrico La Parota fue planteado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desde la década de 1980 y retomado con fuerza a principios de 2000.

La presa sería construida sobre el río Papagayo, a unos 30 kilómetros de Acapulco, y su costo estaba estimado entre 10 mil y 12 mil millones de pesos de la época.

Sin embargo, el proyecto estuvo parado más de dos décadas por la oposición de comunidades campesinas e indígenas que denunciaron el desplazamiento de miles de habitantes, la inundación de tierras agrícolas y el impacto ambiental.

Aunque la CFE destinó recursos durante años a estudios técnicos, ambientales, geológicos, proyectos ejecutivos y obras preliminares, la presa nunca se construyó.