El tigre de Bengala "Kenzo", que escapó de un confinamiento privado en el Estado de México, murió por broncoaspiración de sangre derivada de un impacto de bala en la cabeza, según confirmó el informe macroscópico preliminar de la necropsia realizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El análisis post-mortem, practicado por el Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, detalló que el proyectil penetró por la región del párpado superior derecho y continuó su trayecto atravesando el paladar blando.
El informe describe además otras lesiones en el cuerpo del felino -un macho juvenil de dos años de edad, 116.2 kilos de peso y 236 centímetros de longitud-, algunas compatibles con impactos de arma de fuego, así como un corte de 11 centímetros en la cola. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) recibieron este avance clínico y precisaron que los patólogos de la UNAM entregarán posteriormente un diagnóstico histopatológico definitivo para profundizar microscópicamente en las heridas una vez que se reanuden las actividades universitarias."Kenzo" falleció el pasado 2 de julio durante un operativo de captura en una barranca del municipio de Tepetlaoxtoc, luego de permanecer prófugo desde el 28 de junio tras escapar del predio "Animal Experience Mexico", ubicado en San Bernardo Tlalmimilolpan.
Tanto la Profepa como el Ayuntamiento local respaldaron el actuar de las brigadas de contención -integradas por Protección Civil, la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf) y policías- bajo el argumento de que el uso de armas de fuego respondió a una situación de riesgo inminente, dado que el felino presuntamente intentó atacar a un médico veterinario que previamente le había disparado un dardo sedante. Aunque el ejemplar fue rescatado con vida de la zona de difícil acceso, murió en el trayecto hacia el parque Reino Animal. A raíz del incidente, las autoridades federales impusieron una clausura total temporal al centro "Animal Experience", registrado como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su Hábitat Natural (PIMVS). Las inspecciones en el sitio revelaron anomalías estructurales y fosas de confinamiento en construcción que facilitaron la fuga, lo que derivó en el aseguramiento de otros nueve ejemplares de fauna silvestre y el inicio de un procedimiento administrativo contra los propietarios por manejo negligente.
