Ciudad de México.- El diputado federal de Morena Cuauhtémoc Blanco fue interceptado este domingo por integrantes de la Asamblea Antimundialista cuando se dirigía al Estadio Ciudad de México para presenciar el partido de octavos de final entre México e Inglaterra. Durante la protesta, los manifestantes le gritaron "asesino", pintaron con aerosol su camioneta y lanzaron piedras contra la unidad.
El incidente ocurrió sobre Periférico Sur, frente al Centro Cultural Ollin Yoliztli, donde el colectivo realizaba una protesta contra la celebración de la Copa Mundial de Futbol 2026. Al reconocer al ex Gobernador de Morelos, los manifestantes comenzaron a increparlo mientras su camioneta, una Cadillac tipo Suburban, permanecía detenida.
Blanco descendió brevemente del vehículo, vestido con el jersey de la Selección Mexicana, y encaró por unos instantes a algunos de los inconformes. En ese momento, un hombre con el rostro cubierto pintaba la camioneta con aerosol. Poco después, otro ocupante de la unidad también bajó, pero el legislador le impidió acercarse a los manifestantes. "Mira, Cuauhtémoc, Samir vive, culero. Pinche corrupto de mierda", le gritó uno de los asistentes a la protesta.El diputado regresó entonces a la camioneta, mientras los manifestantes continuaban realizando pintas sobre la carrocería, entre ellas la palabra "asesino".
"Samir vive, puto", volvió a gritar el mismo manifestante cuando Blanco intentaba maniobrar para abandonar el sitio. "Para que sigas atropellando gente", añadió. Mientras el ex futbolista daba marcha atrás, los inconformes continuaron coreando "¡asesino!" y lanzaron algunas piedras contra la unidad. Para salir del lugar, el morenista invadió la acera y tomó la lateral de Periférico. Las consignas hicieron referencia al asesinato del activista Samir Flores Soberanes, ocurrido el 20 de febrero de 2019, durante los primeros meses del gobierno de Blanco en Morelos. Flores, opositor al Proyecto Integral Morelos, fue atacado a balazos afuera de su domicilio en Amilcingo, municipio de Temoac, un día después de participar en un foro sobre la termoeléctrica de Huexca y días antes de una consulta ciudadana sobre ese proyecto. A más de siete años del crimen, la investigación continúa sin una sentencia firme y familiares del activista mantienen la exigencia de que se esclarezca el caso y se castigue a los responsables.
