Cd. de México.- En cada victoria de la Selección Mexicana en este Mundial, la euforia ha llevado a miles a festejar en las calles y plazas de las diferentes ciudades del País. Pero con estas celebraciones, también se han registrado incidentes y situaciones de riesgo.
Algunas han sido trágicas, como las que provocaron que cuatro personas fallecieran en la Ciudad de México tras el partido contra Ecuador, o la muerte de un conductor agredido por la multitud por arrollar a un grupo de personas en un festejo en Cabo San Lucas.
En Monterrey y Guadalajara, los portazos registrados en las zonas de Fan Fest ilustran cómo un encuentro multitudinario puede desbordarse y poner en peligro a los asistentes. ¿Qué hace que cientos de personas se unan para empujar hasta lograr abrir enormes y pesados portones de un espacio que ya está a su máxima capacidad?¿Qué lleva a algunos a trepar para brincar barandales de gran altura?
¿Qué provoca que una multitud comience a sacudir fuertemente un vehículo con pasajeros en su interior? "Estar entre miles de personas da cierto anonimato", explica el psicólogo Irving Arias. "Si nadie me identifica, entonces mis actos individuales no tienen consecuencias percibidas. Se diluye la responsabilidad cuando este tipo de multitudes ocurren". Especialistas consultados aseguran que la euforia mundialista es una respuesta a la necesidad de alegría en una vida marcada por el estrés y en un País en donde los problemas son lo cotidiano. Sin embargo, advierten, es importante medir riesgos y mantener el respeto hacia los demás y al orden público. "Es un efecto dominó, donde una acción valida a la otra", explica Arias. "Surge una minisociedad donde si todos gritan, yo también grito, porque eso es lo 'adecuado', sean acciones adecuadas como los aplausos, o acciones violentas, como los gritos agresivos, homofóbicos o, como hemos visto, linchamientos. "En un escenario así, romper una reja ya no se siente como una acción individual, sino se vive como una acción legítima para un grupo". Arias agrega que hay condiciones que favorecen estas acciones, como el consumo de alcohol, las altas temperaturas, e incluso la presencia de una persona incitadora. "También el hecho de que un evento sea gratuito y limitado (como el Fan Fest) genera una percepción de recurso escaso, de 'si no entro, pierdo la oportunidad'. Es cuando dicen 'me da FOMO' (siglas en inglés de 'fear of missing out', que en español se traduce como 'miedo a perderse algo'). "Esto prende una respuesta de ansiedad anticipatoria donde hay una presión social. El que no está, se lo pierde. Y también es la presión social de que si uno empuja, todos empujan. Cuando la persona ve que otros están rompiendo el acceso, se interpreta que ésa es la nueva norma, aunque objetivamente sea una transgresión".DERECHO AL FESTEJO
Los partidos de la Selección Mexicana han sido una oportunidad para crear una identidad nacional que ni la política ni otras expresiones culturales han logrado, considera Jorge Borrani, investigador de la Facultad de Psicología de la UANL. "Me parece importante no censurar", afirma. "Hay gente que dice: 'no, no salgan, no saquen a los niños'. Con toda prudencia, pero me parece que es importante sí celebrar, sí tomar los espacios públicos, sí ser parte de la identidad. "Porque si la respuesta es 'todos vamos a guardarnos, nadie celebre', entonces le estamos pegando a esa unión, a esa identidad que se está formando, que yo veo muy bonita en este Mundial". El académico recomienda, incluso, organizar y participar en festejos más pequeños. La noche del histórico triunfo de México del martes pasado, muchas familias festejaron a nivel de sus barrios y comunidades. Jesús Castillo López, sociólogo y profesor emérito de la Escuela de Psicología de la UDEM, señala que toda esta alegría es una reacción a los problemas sociales en el País. "Hay que tomarlo como ese oxígeno que nos hace falta para poder seguir viviendo y poder disfrutar de nuestra vida", expresa.MÁS INTELIGENCIA
Para los especialistas, al mismo tiempo que los ciudadanos deben tomar prudencia y medir consecuencias de acudir a estas celebraciones masivas (como la de hoy domingo, en el partido contra Inglaterra), las autoridades civiles deben cumplir con estrategias de seguridad que funcionen. "Hay muchas técnicas de disuasión y de trabajo con masas porque ya se sabe que no van a actuar racionalmente", apunta Borrani, quien ha estudiado la inhibición cognitiva en delincuentes juveniles. "Me parece que la Policía podría estar haciendo cosas menos agresivas como lo del gas y más bien disuasivas. No ha actuado mal ni de mala voluntad, pero hay que echarle más coco, me parece". En Monterrey, la tarde del martes, guardias antimotines de Fuerza Civil lanzaron gas para alejar al grupo que quería ingresar forzando la reja en el Parque Fundidora, donde minutos antes habían colocado anuncios del cierre por el lleno total. Pero los granaderos, observa Borrani, están dentro del Parque Fundidora. "¿Por qué no están más bien en la calle, esparciendo a las personas desde mucho antes, o sea, una vez que ya se vio que se va a sobrepasar la capacidad, no dejar que las personas se acumulen", explica. Si se les permite llegar a ese punto, es muy probable que tumben portones, como ya ocurrió. "Es ponerse las pilas", dice por separado Castillo López. "La autoridad puede empezar a tener mucha más gente al cuidado de estas instalaciones, que la autoridad esté presente, y esperar siempre el peor escenario para que esto no vuelva a suceder. "Y me refiero a esperar el peor escenario para poder tener una seguridad garantizada para la gente, para las familias, para los niños, para los adultos mayores". Recomendaciones para el Fan Fest y festejos en las calles: - Conservar el orden, especialmente en espacios reducidos y pasillos. - No subirse a bardas, barandales ni otras estructuras elevadas. - Retirarse si existen condiciones de riesgo. - Respetar las indicaciones de uso de las instalaciones. - Ubicarse cerca de salidas o zonas de escape. - Evitar estar en el centro de la multitud. - Estar atento a señales tempranas: tensión colectiva, empujones aislados, gritos, aceleración del ritmo de la gente, multitudes peleándose. Retirarse antes de que se generalice. - Regular la respiración y el pánico propio si se da un momento crítico. - Evitar agacharse a recoger objetos caídos para reducir la probabilidad de ser atropellado por una estampida.
