Federico Efraín, el niño de 2 años que murió durante un accidente aéreo, al ser trasladado a la fundación Fundación Michou y Mau, en Texas, arribó finalmente a su casa para ser velado por familiares y cercanos, este jueves, en Escárcega, Campeche.
El Alcalde morenista de Escárcega, Juan Carlos Hernández Rath, informó que acudió al velatorio del menor para acompañar a sus padres, Edward Ramírez y Julia Araceli Cruz Vera, quien sobrevivió a la caída de la aeronave, perteneciente a la Secretaría de Marina (Semar).
"Acompaño, en estos momentos de profundo dolor, el velorio del pequeño Federico, solidarizándome con sus padres Edward y Julia ante la tristeza que hoy embarga sus corazones, y con el deseo sincero de que encuentren consuelo y fortaleza ante esta irreparable pérdida", mencionó en redes sociales. Hernández Rath detalló que fue acompañado por el subsecretario de Gobierno de Campeche, César Marín Reyes, quien asistió en representación de la Gobernadora, de su misma bancada, Layda Sansores.Apenas la madrugada de este jueves, fue repatriado vía aérea el cuerpo del bebé Federico Efraín, quien fue uno de los seis fallecidos -en su mayoría elementos de la Semar- que dejó el desplome de un Beechcraft Super King Air 350 de la Semar en la bahía de Galveston, Texas, la tarde del 22 de diciembre.
Federico era candidato urgente a traslado internacional para recibir tratamiento por quemaduras, luego de que, el 18 de diciembre, sufiera quemaduras tras caer en una olla con agua hiviendo, lo que afectó cerca del 80 por ciento de su cuerpo. Julia Araceli, madre del niño, junto con una enfermera, fueron rescatadas con vida de los restos del avión, del que presuntamente el piloto perdió el control y cayó sobre una bahía, muy cerca del Aeropuerto Internacional Scholes, en Galveston. Tras ser hospitalizada, el 27 de diciembre, Michou y Mau informó que Julia fue extubada y se encontraba estable, en espera de ser dada de alta. La espera total fue de 17 días para que sus restos pudieran ser repatriados a México, primero, por medio de un avión de la Semar que llegó a Cancún, Quintana Roo, y posteriormente en una carroza funeraria hasta la que fue su casa. Tanto el Gobierno de México como el de Estados Unidos informaron que llevarán a cabo las indagatorias correspondientes para esclarecer las causas del accidente.
