Mientras MC y Morena y sus aliados condenaron la invasión de Estados Unidos a territorio venezolano, el PAN y PRI celebraron la caída del régimen de Nicolas Maduro.

Al respaldar el posicionamiento de la Presidenta Claudia Sheinbaum, Morena reprobó la acción al describir el incidente como "una transgresión al orden jurídico internacional y un precedente peligroso para la paz y la estabilidad regional y global".

"Desde el partido rechazamos cualquier acción militar unilateral que vulnere el derecho internacional, la integridad territorial de los Estados y los principios fundamentales que rigen la convivencia pacífica entre las naciones", indicó.

Las bancadas parlamentarias del PT y Verde del Congreso suscribieron un comunicado conjunto con el partido guinda, en los que destacaron la tradición diplomática de México.

"Desde el Poder Legislativo, reconocemos que una política internacional guiada por el diálogo, la coordinación y la cooperación entre Estados contribuye de manera directa a la estabilidad regional", apuntaron.

En la misma línea, MC se pronunció por el respeto al derecho internacional, los principios de no intervención y la libre autodeterminación de los pueblos.

"El empleo de la fuerza y la intimidación no puede ser un instrumento legítimo para enfrentar una crisis política. Nuestra solidaridad está con las familias venezolanas que hoy enfrentan temor e incertidumbre: ninguna causa democrática puede sostenerse sobre la violencia", apuntó la bancada naranja del Senado.

En tanto, Acción Nacional y el Revolucionario Internacional celebraron la captura de Nicolás Maduro y la posible democratización de Venezuela.

"El régimen (de Maduro) corrupto, represor, que pactó con los cárteles del crimen organizado, donde habían instaurado una narcodictadura terrorista y comunista, destruyó a Venezuela desde dentro", acusó por su parte el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno.

Al saludar la caída del régimen "terrorista y comunista que nunca debió existir", reprochó que Maduro "violó derechos humanos, anuló los Poderes del Estado y se aferró al poder aplastando al pueblo".

Acción Nacional acusó que el régimen dejó a más del 80 por ciento de la población viviendo en condiciones de miseria y al menos a 8 millones exiliados.

"Acción Nacional se pronuncia por una transición pacífica a la democracia, en la que se garantice al pueblo venezolano la posibilidad de elegir su futuro político con plena libertad, sin injerencias ni persecución.

"La situación actual es consecuencia directa de una narcotiranía que abandonó la democracia para convertirse en una red criminal vinculada al narcotráfico, profundizando la pobreza y la exclusión", indicó.

En su posicionamiento, exigió además la liberación inmediata de los presos políticos, como condición indispensable para iniciar un proceso genuino de reconciliación nacional y restitución del Estado de derecho.