La Secretaría de Salud (Ssa) inauguró este jueves un foro nacional donde especialistas, pacientes, académicos y la sociedad civil analizan los dilemas médicos, bioéticos y jurídicos en torno a la muerte digna, la eutanasia y la muerte médicamente asistida.
De acuerdo con la dependencia, el "Foro: Bioética y Muerte Digna" constituye un espacio institucional de diálogo plural orientado a discutir el derecho a la autonomía del paciente, la atención paliativa y las implicaciones bioéticas, y jurídicas del proceso de morir en México.
Durante el acto inaugural, la titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social, Alejandra Alegría Arrieta, puntualizó que la mesa de trabajo atiende las instrucciones directas del secretario de Salud, David Kershenobich, para articular una conversación rigurosa pero profundamente sensible entre colectivos, académicos, juristas y profesionales de la medicina. "Por ello, debemos escuchar con atención y responsabilidad, identificar coincidencias, reconocer diferencias y aquellos aspectos que requieren mayor análisis. La bioética contribuye a este ejercicio al propiciar la reflexión, el planteamiento de nuevas preguntas y la valoración de los distintos elementos que deben considerarse antes de tomar decisiones", expuso.Alegría Arrieta enfatizó que la discusión sobre el sufrimiento e interrupción de la vida no puede limitarse a estadísticas o normativas, sino que exige escuchar las experiencias de los pacientes para evaluar las implicaciones médicas y sociales de cada decisión.
El foro contó con la participación de Samara Alejandra Martínez Montaño, representante de la colectiva "Muerte Digna ¡Ya!" e impulsora de la "Ley Trasciende". Martínez Montaño, quien padece insuficiencia renal crónica terminal y ha enfrentado años de tratamientos invasivos, sostuvo que las personas con enfermedades incurables y degenerativas deben situarse al centro del debate legislativo. Sostuvo que el objetivo de su movimiento es dignificar el dolor humano e impedir la criminalización de la compasión, exigiendo que el Estado respete la decisión autónoma de quienes deciden no prolongar su sufrimiento de forma inútil. En su intervención, el comisionado Nacional de Bioética, Patricio Santillán Doherty, definió la reflexión sobre el deceso como un acto de vida consciente, instando a la sociedad a sostener conversaciones transparentes sobre cómo afrontar la etapa final y la importancia de dejar decisiones informadas con respaldo legal y médico. En las mesas intervinieron además integrantes de agrupaciones como "Libertad para Morir", "Alzheimer México", "Asociación ALE", "FUNSAMEX" e "ILAR". El encuentro ocurre a días de la realización de la primera marcha por la Muerte Digna este 28 de agosto en la Ciudad de México, para impulsar iniciativas presentadas en la Cámara de Diputados para elevar la muerte asistida a rango constitucional (artículo cuarto), con la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de reasumir su competencia para revisar la inconstitucionalidad de los artículos que prohíben la eutanasia y el suicidio médicamente asistido en el Código Penal Federal y la Ley General de Salud. La semana pasada en la Cámara de Diputados, la legisladora Elena Edith Segura Trejo (Morena) presentó una iniciativa para reformar el artículo cuarto de la Constitución e incorporar de forma explícita el derecho a una muerte voluntaria asistida. La propuesta plantea que el Estado garantice primero el acceso universal a cuidados paliativos, tratamiento del dolor y acompañamiento integral, asegurando que la decisión de poner fin a la vida ante una enfermedad incurable responda estrictamente a la libre autonomía del paciente y no a la falta de atención médica o a la vulnerabilidad social.
