Cd. de México.- El mercado mexicano de pescados y mariscos enfrenta una distorsión por prácticas fraudulentas en la importación de filetes congelados, que llegan con hasta un 40 por ciento de agua añadida o "glaseado" para aumentar su peso, lo cual impacta en el bolsillo de los consumidores, alertó la Confederación Nacional Cooperativa Pesquera (Conacoop).
El secretario del organismo, Aureliano Aldama, explicó que la manipulación ocurre desde el origen, sobre todo en China, país desde el cual se importaron 156.7 millones de dólares de productos marinos en 2024.
"Tú compras un contenedor de 25 toneladas y (el producto) tiene entre 20, 30 o 40 por ciento de agua", señaló en entrevista. El esquema consiste en inyectar líquido al filete antes del proceso de congelación, lo que impide que el consumidor detecte la alteración."Si compras un kilo con 30 por ciento (de exceso de líquido), en realidad son 700 gramos de pescado y 300 de agua. Pero el consumidor paga el kilo completo", explicó Aldama.
La organización Causa Natura reportó que el agua congelada que llevan los productos de mar, práctica conocida como "glaseado", es necesaria para que se conserven más tiempo, pero su proporción no debe exceder el 12 por ciento del producto total o se considera excesiva, de acuerdo con estudios internacionales. Aldama alertó que este mecanismo de inyectar exceso de agua a los productos marinos que llegan al país permite inflar volúmenes y utilidades, sin modificar el precio final al público, lo que convierte la práctica en altamente rentable. "Es un negociazo. El margen se lo queda el importador; el consumidor paga lo mismo y no se beneficia", acusó. Esta práctica, sostuvo el dirigente, es común en productos de alto consumo como la tilapia y la basa asiáticas, así como el camarón de Ecuador, que dominan el mercado nacional en temporadas clave como la Cuaresma, cuando el consumo puede escalar hasta en 40 por ciento. De acuerdo con la base de datos de comercio de la ONU, el principal abastecedor de pescados y mariscos para el mercado mexicano es Estados Unidos, país que envió en 2024 productos por 467 millones de dólares, delante de China, con 156.7 millones de dólares, y España, con 51.3 millones de dólares. Aldama consideró que lo más común es que los pescados contengan 30 por ciento de agua, aunque hay casos más altos, en un problema que no sólo impacta al consumidor, que adquiere menos proteína de la que paga, sino que también desplaza al productor nacional, que enfrenta costos más altos y competencia desleal. "No podemos competir. Nuestros costos de producción son más elevados y el mercado se inunda con productos baratos y adulterados", sostuvo. El líder cooperativista también denunció omisiones de las autoridades regulatorias y sanitarias, al permitir la entrada de estos productos sin controles efectivos. "La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) nos pone trabas para exportar, pero para importar está abierto. Estos productos no deberían pasar", criticó. La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) informó que el país produjo 2 millones 173 mil 621 toneladas de pescados y mariscos en 2025, de las cuales 1.7 millones de toneladas fueron de captura y unas 394 mil correspondieron al sector de la acuacultura.Desventajas
Para el líder de la Conacoop, desde hace ocho años, la competencia ilegal y el desmantelamiento de programas de apoyo al sector han arrebatado a los pescadores el tradicional auge de ganancias que traía consigo la Semana Santa. Advirtió que para este periodo vacacional se prevé un incremento en los precios de los productos pesqueros, impulsado principalmente por el alza en el diésel, que representa hasta el 60 por ciento de lo que paga el consumidor. "Tenemos unos ocho años que no vemos este repunte de ganancias. Antes esperábamos Semana Santa porque había mucha demanda y podíamos vender mejor; ahora es irrelevante porque el mercado está invadido de productos importados", señaló. El dirigente dijo que el reciente aumento de 2.50 pesos en el precio del diésel golpeará de lleno a la industria: una sola embarcación consume entre 60 y 200 litros por jornada, a un costo de entre 28 y 30 pesos por litro. Antes, expuso, existían hasta 23 esquemas de apoyo, incluidos subsidios al combustible, modernización de equipos y devolución de impuestos, y actualmente sólo permanece uno, Bienpesca, que otorga 8 mil pesos anuales por pescador. A las dificultades que enfrentan se suma la falta de infraestructura para almacenamiento y la obtención de financiamiento para poder desarrollar la industria. Los pescadores carecen de plantas de congelamiento suficientes y de acceso a créditos que les permitan conservar el producto y venderlo en mejores condiciones. También enfrentan, dijo, altos costos logísticos como, por ejemplo, el traslado del producto desde Sonora hasta la Ciudad de México puede implicar gastos de hasta 50 mil pesos sólo en combustible y casetas por alrededor de 6 toneladas de producto.
