Chihuahua, Chih.- La falta de respeto al carril confinado del Bowí sobre la avenida Tecnológico continúa siendo una práctica recurrente entre algunos automovilistas que buscan evadir las largas filas que se forman en los semáforos, maniobra que además de estar prohibida puede representar un riesgo para quienes circulan por la zona.
Uno de los casos fue protagonizado por el conductor de un Nissan Sentra color dorado, con placas DTU-260-A, quien transitó por el carril exclusivo del sistema de transporte público desde la avenida Tecnológico, aparentemente con la intención de avanzar más rápido y evitar la fila de vehículos que esperaba el cambio de los semáforos.
Sin embargo, al llegar a la estación San José del Bowí, el automovilista tuvo que detenerse detrás de una unidad del transporte público, por lo que incluso habría intentado apresurar al conductor del autobús para aprovechar su salida y cruzar el semáforo antes que el resto de los automovilistas, debido a la prioridad que tiene el transporte público en ese tramo.
Posteriormente, el conductor del Sentra continuó su recorrido y cruzó el puente de la avenida Juan Escutia a alta velocidad, generando una situación de riesgo para los demás usuarios de la vía, para finalmente encontrarse nuevamente con una larga fila de vehículos en la intersección de las avenidas Vallarta y Tecnológico, donde tuvo que realizar un alto total.
De acuerdo con lo observado por ciudadanos, esta conducta se presenta incluso desde la avenida Homero, donde algunos conductores ingresan al carril exclusivo para recorrer varios metros y reincorporarse posteriormente a la circulación, con el objetivo de evitar las filas.
El carril confinado está destinado exclusivamente para la circulación de las unidades del transporte público y, en determinadas circunstancias, para vehículos de emergencia, por lo que su utilización como una vía rápida por parte de automovilistas particulares representa una infracción y puede generar situaciones peligrosas.
Conductores que respetan las filas señalan la necesidad de una mayor vigilancia en estos puntos, particularmente durante las horas de mayor circulación, para evitar que quienes buscan ahorrar algunos minutos terminen poniendo en riesgo a otros automovilistas, usuarios del transporte público y peatones.
La situación también ha generado cuestionamientos sobre la presencia de agentes de vialidad en los puntos donde con mayor frecuencia se invade el carril exclusivo, pues ciudadanos consideran que una vigilancia constante permitiría inhibir esta práctica y mejorar la circulación.
Mientras cientos de automovilistas esperan su turno en los carriles correspondientes, otros optan por utilizar el espacio exclusivo del Bowí para avanzar más rápidamente, una conducta que además de afectar la movilidad del transporte público puede provocar maniobras peligrosas al momento de reincorporarse a los carriles de circulación
