Chihuahua, Chih.- Aunque representa un duro golpe para los trabajadores que buscaban mejorar su pensión, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) sostuvo que las restricciones a la Modalidad 40 del IMSS, son una medida dolorosa pero necesaria ante la presión de las finanzas públicas.

El presidente del IMEF, Gonzalo Aguilera García, expuso que los cambios impactan directamente las estrategias de retiro de profesionistas independientes y trabajadores que pretendían incorporarse a este esquema para alcanzar una pensión más elevada.

Expuso que existen alternativas para trabajadores que deseaban inscribirse en la Modalidad 40, como es la Modalidad 10.

Por su parte, Eduardo Turati, coordinador de Medios y Vinculación del IMEF, expuso que se entiende perfectamente que no habría dinero que alcanzara a cubrir las pensiones en el esquema de la Modalidad 40.

Explicó que las restricciones no necesariamente implican la eliminación de un derecho, sino una reducción de las posibilidades de acceder a determinados niveles de pensión, lo que obligará a los trabajadores a replantear sus estrategias de ahorro y retiro.

Sostuvo que desde las reformas a la Ley del Seguro Social de 1997 y del Issste en 2007, ya advertían dificultades para sostener los compromisos de jubilación a largo plazo.

“La medida es dolorosa, pero necesaria”, subrayó.

No obstante, consideró que podría utilizarse dinero de otras fuentes para reducir presión sobre el sistema de pensiones.

Entre ellas mencionó los recursos destinados a pensiones universales, megaobras y apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya que deberían privilegiarse inversiones más productivas.

Actualmente, precisó Aguilera, la erogación anual de pensiones formales representa seis por ciento del PIB, pero para 2030 alcanzará el nueve.

“Sí había acciones que el Gobierno debía emprender para evitar que el crecimiento de las pensiones afectara las finanzas públicas”, expresó.

Agregó que las pensiones universales absorben gran cantidad de recursos: “Los subsidios a ciertos sectores de la población son necesarios y eficientes, pero las pensiones universales son las que han afectado severamente a las finanzas públicas”, dijo.

El pasado jueves entraron en vigor los cambios acordados por el Consejo Técnico del IMSS que limita la posibilidad de incrementar voluntariamente el salario base de cotización mediante la Modalidad 40.

Establece un límite al salario de contratación para quienes ingresen, que será el último registrado, más una Unidad de Medida y Actualización (UMA), pero el importe en ningún caso podrá ser inferior a un salario mínimo general.

Por ejemplo, con un salario de 600 pesos, con el cambio del tope de una UMA, serían 717.31 pesos, mientras que antes el máximo eran 25 UMAS, es decir, 2 mil 939.82 pesos.

Los trabajadores que ya están inscritos y pagan la Modalidad 40 conservarán las condiciones contratadas hasta que termine y reciban su pensión.

El decreto publicado señala que el IMSS realizará un análisis del efecto del esquema en la situación financiera del Instituto y entregará los resultados en un plazo no mayor a seis meses para elaborar, si es el caso, una propuesta de modificación, con el fin de que sea viable en el mediano y largo plazo.