Chihuahua, Chih.- En una ciudad donde el parque vehicular ya roza los 900 mil automóviles, la actualización integral de la red de semáforos es una pieza clave para desahogar las avenidas, optimizar los tiempos de traslado y elevar la calidad de vida.

El director de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua (Desec), Oliver Torres, sostuvo anteriormente que el proyecto de actualización de la red de semáforos busca solucionar algunos indicadores críticos de la ciudad como son los accidentes viales.

Consideró que esta intervención tecnológica transformará la imagen urbana y está enfocada en agilizar los trayectos cotidianos de quienes circulan rumbo a las escuelas o a sus centros de trabajo, lo que traducirá de forma directa en una mejor calidad de vida para los habitantes.

Buscan, dijo, reducir los accidentes viales, las muertes derivadas de estos percances y los embotellamientos.

Destacó que la capital de Chihuahua es una de las ciudades con mayor número de automóviles per cápita en el país, al registrar cerca de un millón de habitantes y aproximadamente 900 mil vehículos matriculados.

Ante este panorama, subrayó la urgencia de modificar el entorno mediante mejores vialidades y el uso de herramientas tecnológicas como la telemetría y los semáforos inteligentes.

Cifras de la administración municipal revelan el acelerado crecimiento del parque vehicular: pasó de 56 mil autos en 1980 a 600 mil en 2020. El repunte más significativo lo observaron entre 2020 y 2025, cuando la adición de 262 mil unidades disparó el total a 862 mil 500 vehículos.

Si excluyen a los menores de 15 años y a las personas con limitaciones para conducir, la población apta para manejar es reducida a 685 mil personas, lo que arroja un promedio de 1.26 automóviles por habitante.

Al contrastar estos datos con el padrón catastral, que registra 285 mil viviendas, el cálculo revela que hay un promedio de tres automóviles por hogar en la ciudad.

El diagnóstico de necesidades de semaforización realizado en 275 intersecciones semaforizadas, reveló la urgencia de modernizar el sistema, lo que demanda una inversión de alrededor de 500 millones de pesos.

El análisis, financiado por Ficosec y ejecutado por la empresa regiomontana Semex, arrojó que los semáforos locales operan con diversas tecnologías, la mayoría de ellas obsoletas.

Entre los hallazgos principales destaca que todavía existen aparatos que funcionan con luz incandescente en lugar de tecnología LED, e incluso algunos puntos cuentan con medidores individuales que elevan el consumo de energía. Los recursos proyectados contemplan no solo la renovación de los aparatos, sino también la instalación de fibra óptica y la creación de centros de control y monitoreo.

Esta infraestructura permitiría integrar semáforos inteligentes que, mediante cámaras y control remoto, programen los tiempos de espera según la hora del día, pues actualmente, hay cruces que mantienen el mismo tiempo de espera tanto a las 3:00 de la mañana como a las 5:00 de la tarde.