Chihuahua, Chih.- La Secretaría de Seguridad Pública (SSPE) y la Fiscalía General del Estado (FGE), detuvieron a cuatro oficiales procesales del Cereso de Aquiles Serdán por la muerte de un reo, pero en los videos que El Diario tiene en su poder hay cuando menos siete elementos involucrados en dichos hechos, más el personal responsable de la videovigilancia que observó en tiempo real los acontecimientos, ya que la situación duró más de dos horas.
Hay seis elementos que intervienen en el área enrejada de aduana, ubicada en pasillos del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), que da directo a los juzgados penales, donde son custodiados los detenidos hasta sus audiencias; adicional a estos oficiales, en el video aparece una mujer agente se asoma y se retira de dicha área de celdas.
Uno de los celadores toma fotos; uno hecha agua sobre el rostro del reo en dos ocasiones dentro de la reja; uno más también vacía una cubeta con agua sobre el interno desde afuera de la reja, mientras uno observa; otro más entra y pese a su corpulencia, coloca un pie sobre el reo caído a la altura de su cuello; uno más mira.
Hay además una mujer celadora que se soma y luego se retira, para reaparece en el patio, dos horas después de la larga agonía del interno, que inició a las tres de la tarde con 50 minutos y terminó cerca de las cinco de la tarde con 51 minutos.
Por la calidad del video en poder de El Diario no puede confirmarse la identidad de los detenidos - Ramón Alejandro O. O., de 24 años, Carlos Gerardo O. A., de 36, Silvino P. M., de 59 años, y Luis Carlos G. C., de 24- con cuatro de los custodios procesales que aparecen en las tomas, pero sí se asemejan a ellos; el que se sube al cuello de la víctima, el que le arroja agua dentro de la celda; uno que le arroja agua por fuera en dos ocasiones y un oficial que solo mira desde afuera.
La secuencia de eventos registrada por las cámaras del circuito cerrado del centro penitenciario expone de forma cronológica los momentos críticos vividos por el interno identificado oficialmente sólo por sus iniciales Edwin C. C., en hechos acontecidos en el área de aduanas del Tribunal Superior de Justicia, desde su traslado e ingreso a rastras a la zona de celdas hasta su colapso en el patio exterior a la espera de auxilio médico.
Entre las 15:50 y las 15:54 horas del día 8 de julio, el interno es ingresado en una de las celdas de la aduana, arrastrado por otras personas privadas de la libertad, bajo la supervisión de los custodios.
La persona queda tendida sobre el suelo, inmóvil en el piso de la celda; diversos custodios permanecen de pie a su alrededor. Se observan aproximaciones y movimientos cerca de su cuerpo y extremidades para verificar su reacción o postura.
Uno de los custodios parece colocarle un pie sobre el cuello, otro le echa agua con un bote de color blanco. Uno toma fotografías, dentro y fuera de la celda.
Pasadas las cuatro de la tarde, otro echa agua sobre el rostro del interno, mientras un guardia está a su lado.
En un momento dado, convergen seis custodios, unos dentro y otros fuera de la celda del área de custodia, mientras el reo permanece tirado en el piso, incapaz de ponerse en pie.
Casi a las seis de la tarde, en la toma del patio exterior, el interno es sacado del área de celdas sobre una silla de ruedas impulsada por otro reo con vestimenta naranja. El hombre viste una playera guinda, jeans azules y presenta hematomas visibles en el rostro. Arrastra los pies sin poder sostenerse en la silla.
Tres custodios con uniforme azul marino permanecen a unos metros del interno, quien convulsiona, con la mirada perdida, brazos y piernas rígidas, pero con movimiento.
El video hace una toma con acercamiento, dejándose ver el rostro convulsionado y sus brazos agarrotados, rigidez en el torso y una inclinación pronunciada hacia su costado izquierdo, perdiendo gradualmente la vertical.
Tras unos minutos de convulsión, dos de los internos se aproximan y lo toman de las manos, subiéndolo de nuevo a la silla, de donde casi ha caído al suelo. El reo volvió a convulsionar y echa su cabeza para atrás.
Hasta ese momento, las 17 horas con 45 minutos, uno de los celadores toma el radio y parece comunicarse con alguien, mientras el reo sigue convulsionándose, hasta que simplemente deja de moverse y queda totalmente rígido.
Así lo dejan por varios minutos los celadores, sin aparecer en la toma, hasta que uno de ellos va a tocarlo, y el brazo del reo cae sin fuerza. Le toca los signos vitales, mueve la silla y luego se retira.
En ese momento se acercan otros tres celadores y un reo vestido de naranja. Lo tocan, pero ya no reacciona.
Las playeras Sspe-fuerza Centinela aparecen en la espalda de los celadores.
A las cinco de la tarde con 50 minutos lo acuestan en el suelo, incluso de lado, como para que no se ahogue, pero no reacciona. Unos minutos después aparece una persona con uniforme azul claro que parece ser paramédico, le toca signos vitales, pide que lo suban a la silla de ruedas y lo trasladan sacándolo del alcance de la cámara.
Dejan a custodios en prisión preventiva
Luego de una jornada que se extendió durante siete horas, los cuatro policías procesales acusados de homicidio y tortura de Edwin C. quedaron en prisión preventiva y el lunes será la etapa de vinculación.
Según trasendió en la audiencia de formulación de cargos, el juez de la causa señaló que contaban con pruebas suficientes para declarar legal la detención y fincar los cargos a los cuatro imputados por lo cual permanecerán detenidos, mientras se les declara o no vinculados a proceso
