Chihuahua, Chih.- Durante años, el nombre de Rodolfo González Yorca permaneció disperso entre referencias históricas, publicaciones antiguas y pequeñas pistas que parecían conducir a una historia incompleta. Se sabía que había sido maestro, poeta, escritor y músico; también que desarrolló una parte importante de su trayectoria en Chihuahua. Sin embargo, gran parte de su legado permanecía en el olvido.
Más de un siglo después, una partitura resguardada entre documentos antiguos permitió reconstruir parte de esa historia.
El hallazgo dio origen al libro Rodolfo “El Segundo”. Opereta Mexicana La Muda, proyecto realizado por el investigador y promotor cultural Raúl Balderrama Montes y la compositora Eliud Mortor Solís, quienes compartieron para El Diario los detalles de una investigación que busca devolver a Chihuahua una pieza de su memoria cultural.
UN ENCUENTRO CON LA HISTORIA
La búsqueda comenzó mucho antes de que apareciera la partitura.
Desde años atrás, Raúl Balderrama había encontrado referencias sobre Rodolfo González Yorca mientras investigaba la vida y obra de otros compositores vinculados con Chihuahua.
“Siempre me quedó la curiosidad de saber quién era Rodolfo González Yorca”, recordó.
La respuesta llegó de manera inesperada cuando una persona le entregó varias carpetas con partituras antiguas que habían permanecido guardadas durante décadas.
Entre aquellos documentos apareció La Muda, una opereta mexicana escrita por el propio González Yorca.
“Cuando vi el nombre pensé: ‘no puede ser’. Llevaba años siguiéndole la pista y de pronto la obra apareció frente a mí”, explicó Balderrama.
La partitura conservaba dos de sus tres actos originales y se convirtió en la puerta de entrada para reconstruir la vida del compositor.
A partir de entonces comenzó una investigación que incluyó periódicos históricos, archivos documentales y consultas realizadas en Chihuahua, Coahuila, Durango y Veracruz.
UNA COLABORACIÓN PARA RESCATAR LA MEMORIA
Con décadas dedicadas al rescate del patrimonio musical chihuahuense, Balderrama encontró en Eliud Mortor Solís a la colaboradora ideal para desarrollar el proyecto.
Mientras él reconstruía la biografía y el contexto histórico del compositor, ella asumía la compleja tarea de transcribir y analizar una partitura escrita hace más de cien años.
“Fue una experiencia fascinante”, explicó Mortor Solís. “La obra está muy bien construida, tiene una instrumentación muy cuidada y recursos armónicos poco comunes para su época. Mientras trabajaba en ella, era como recibir una clase magistral directamente del compositor”.
La investigación permitió descubrir a un personaje cuya vida estuvo profundamente ligada a Chihuahua. Aunque nació en Xalapa, Veracruz, en 1873, González Yorca desarrolló buena parte de su actividad artística y cultural en el estado durante las primeras décadas del siglo XX. “Fue un chihuahuense por adopción y por corazón”, señaló Balderrama.
DEVOLVERLE LA VOZ
Para ambos autores, el libro representa mucho más que una publicación.
Su propósito es rescatar una parte del patrimonio cultural de Chihuahua y ponerlo nuevamente al alcance de la sociedad.
“La obra estuvo muda durante más de cien años y ahora le estamos devolviendo la voz”, afirmó Balderrama.
Mortor coincide en la importancia de ese rescate.
“No queremos que esta música se quede guardada en un libro. Queremos que vuelva a escucharse, que las nuevas generaciones conozcan lo que se hacía en Chihuahua y que estas obras sigan vivas”, expresó.
La investigación también permitió documentar una intensa actividad musical en la entidad durante los primeros años del siglo pasado, una época en la que compositores, coros, agrupaciones y espectáculos formaban parte de la vida cultural chihuahuense.
“Muchas veces pensamos que la gran historia musical estaba solamente en otras regiones del país, pero Chihuahua también tiene un patrimonio muy valioso que todavía falta por descubrir”, añadió Mortor.
UNA HISTORIA QUE CONTINÚA
El próximo viernes 26 de junio, el Museo Casa Redonda será sede de la presentación oficial del libro, marcando el inicio de una gira que recorrerá diversas ciudades de Chihuahua y otros estados del país.
Sin embargo, para sus autores, la investigación aún no ha concluido.
La opereta conserva únicamente dos actos y el tercero continúa desaparecido.
“Lo más importante es regresar una parte del patrimonio cultural de Chihuahua a la sociedad. Estas historias no pueden quedarse olvidadas en una caja o en un archivo”, señaló Balderrama.
Quizá algún día, entre documentos familiares, bibliotecas particulares o viejos pianos, aparezca la pieza que falta para completar la obra. Mientras tanto, gracias al trabajo de Raúl Balderrama y Eliud Mortor Solís, la voz de Rodolfo González Yorca vuelve a escucharse y encuentra un nuevo lugar dentro de la historia cultural de Chihuahua.
