Chihuahua, Chih.- Por rescisión de contrato desalojaron el día de ayer el restaurante Ricky’s Tacos, luego de que el Juzgado Primero de lo Mercantil por Audiencias emitió sentencia el pasado 31 de octubre del 2025 para la desocupación del inmueble ubicado sobre prolongación Teófilo Borunda, de acuerdo con información del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del Estado.

La diligencia arrancó desde las 8:00 de la mañana con personal de la Unidad de Notificaciones del Poder Judicial del Estado (PJE), luego de que el pasado 23 de febrero del presente año el juzgado ordenó la entrega formal del inmueble al propietario.

En el lugar permaneció un elemento de la Policía Municipal durante el desarrollo del procedimiento judicial, mientras trabajadores retiraban mobiliario, utensilios de cocina y diverso equipo del restaurante, los cuales cargaron en un camión tipo torton estacionado afuera del negocio.

Funcionarios judiciales evitaron proporcionar información sobre el caso al argumentar que es una diligencia de carácter privado; sin embargo, la ficha informativa del Poder Judicial confirmó que el procedimiento deriva del expediente mercantil 232/25 relacionado con la desocupación del inmueble.

El historial judicial consultado en el TSJ establece que la demanda quedó admitida el 12 de mayo del 2025 y que el proceso avanzó durante varios meses con audiencias preliminares, desahogo de pruebas documentales, testimoniales y confesionales.

El 20 de agosto del 2025 el juzgado celebró la audiencia preliminar, en donde las partes intentaron una etapa de conciliación sin lograr convenio alguno. Posteriormente, el 15 de octubre desarrollaron la audiencia de juicio con el desahogo de pruebas y presentación de alegatos tanto de la parte actora como de la demandada.

Finalmente, el 31 de octubre del 2025 el Juzgado Primero de lo Mercantil por Audiencias dictó una sentencia “procedente parcialmente”, mientras que el pasado 23 de febrero ordenó poner en posesión de los bienes ejecutados al propietario del inmueble.

De manera extraoficial trascendió que el litigio tendría origen en un conflicto familiar relacionado con el contrato del inmueble donde operaba el restaurante, aunque ninguna de las partes involucradas emitió una postura pública hasta el momento.