La regidora del Ayuntamiento de Chihuahua por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rosa Carmona Carmona, criticó el posicionamiento realizado por dirigentes de Morena en torno al caso de los presuntos agentes de la CIA en la Sierra Tarahumara y calificó como una “caja china” la movilización anunciada por ese partido para exigir la renuncia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván.

Lo anterior luego de que la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Ariadna Montiel, lanzara acusaciones contra la mandataria estatal por la presencia de agentes estadounidenses en territorio chihuahuense, situación que derivó en el anuncio de una manifestación para este sábado bajo el argumento de defender la soberanía nacional.

Ante ello, Carmona señaló que Morena está utilizando políticamente el tema en lugar de esperar el resultado de las investigaciones correspondientes.

“Al final de cuentas el tema es jurídico. Existen las vías normales en donde se haga una investigación y que lo que salga de esta investigación arroje las acciones que el gobierno tenga que tomar”, expresó La edil priista, quien aseguró que el movimiento promovido por Morena únicamente busca generar ruido político y distraer de otros asuntos nacionales.

“Como siempre, Morena politiza. Está explotando un posicionamiento político y creo que dentro de los espacios políticos se tiene que actuar en consecuencia con lo que haga cualquier actor. Para esto ya sacó su ‘caja china’, que es lo que hacen, puro ruido”, declaró.

Consideró que Morena no tendría por qué encabezar movilizaciones contra la gobernadora del estado, al sostener que, en dado caso, correspondería a instancias federales atender cualquier situación relacionada con soberanía nacional o presuntas actuaciones de agencias extranjeras.

“Morena no tendría por qué perseguir a la gobernadora. En dado caso sería la Federación quien tendría que actuar”, comentó y cuestionó que Morena mantenga silencio respecto al caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al considerar que existe un trato diferenciado dependiendo del partido político involucrado, una especia de justicia selectiva.

La regidora añadió que el debate público no debe centrarse en confrontaciones partidistas, sino en esclarecer los hechos mediante las instancias legales correspondientes, evitando convertir temas delicados de seguridad y soberanía en herramientas de confrontación política.