"En Chihuahua y en mi gobierno no hay espacio para la impunidad ni para acuerdos en lo oscurito. No tenemos nada que esconder”, dijo la gobernadora Maru Campos ayer en la noche, en un mensaje en sus redes sociales, tras una intensa jornada política que comenzó la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, de visita en la capital, con el anuncio de una marcha para pedir el desafuero de la mandataria.
Montiel Reyes acusó a Campos Galván de violar los principios de la soberanía nacional, ante lo cual la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, respondió que el albiazul no permitirá que “un narcopartido” arrodille al estado ante el crimen organizado.
Así, la jornada de ayer fue marcada por la guerra política declarada entre los principales partidos nacionales, en el contexto de una evidenciada incursión de agencias de Estados Unidos en la sierra, entre el 16 y el 18 de abril pasado; y de la solicitud de detención con fines de extradición que hizo la agencia antidrogas norteamericana (DEA), del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve morenistas con cargos públicos y mando policial de aquella entidad.
