Chihuahua, Chih.- Ciudadanos, activistas y participantes del Consejo Consultivo de Vialidad (CCV) de Chihuahua han manifestado hartazgo por la deficiencia en los semáforos de la ciudad, donde no únicamente hay falta de sincronización, sino fallas constantes y algunos inservibles que complican el tráfico vehicular, peatonal, para ciclistas e incluso están relacionados con accidentes.
De acuerdo con el regidor que preside la Comisión de Movilidad Sustentable, Seguridad Vial y Transporte, Miguel Alonso Riggs Baeza, en la ciudad existen 475 semáforos, de los cuales 40 casi siempre tienen fallas, mientras que sólo entre 10 y 12 son atendidos, lo cual significa que más del 10 por ciento tiene deficiencias.
Además advirtió que la capacidad operativa también es limitada, ya que menos de 250 agentes viales resultan insuficientes para atender el flujo de más de 400 mil vehículos que circulan diariamente en la capital, especialmente al considerar que el personal está distribuido en tres turnos.
Ante este panorama, hizo un llamado al Gobierno del Estado para destinar mayor presupuesto al mantenimiento y modernización del sistema de semaforización, al señalar que la problemática es insostenible y afecta a todos los sectores de la población, desde automovilistas y transportistas hasta peatones, ciclistas y empresarios.
Por su parte, Rodrigo Revilla, integrante de la asociación Chihuahua en Bicicleta y del Consejo Consultivo de Vialidad, señaló que existe una constante queja ciudadana por la falta de personal para supervisar obras en la vía pública, como intervenciones de drenaje o electricidad, que en muchas ocasiones impactan directamente en la operación de los semáforos.
Acusó que el argumento recurrente de las autoridades es la falta de presupuesto para atender estas fallas, lo que ha derivado en un rezago en el mantenimiento. Incluso mencionó que durante cierto tiempo los procesos estaban centralizados a través de un sistema específico de control de tráfico, lo que complicaba la atención oportuna.
Dijo que los semáforos no sólo son esenciales para la movilidad vehicular, sino que representan un elemento clave para la seguridad vial, incluyendo a usuarios del transporte público, ciclistas y peatones.
Añadió que su correcto funcionamiento permite regular el tránsito y reducir riesgos, particularmente para los sectores más vulnerables.
Coincidió en que la falta de control en cruceros y vialidades sin semáforos funcionales genera condiciones de mayor peligro, ya que sin regulación, el flujo vehicular tiende a imponerse, dejando en desventaja a quienes se desplazan a pie o en medios alternativos. (Juan Carlos Núñez
