Chihuahua, Chih.- Pese a las quejas ciudadanas del norte y sur de la ciudad sobre la falta de presión que impide que los tinacos de agua potable se llenen y obliga a numerosas familias a contratar pipas particulares, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua aseguró, a través de su vocería, que la capital no enfrenta un desabasto del vital líquido. El organismo atribuyó el problema al incremento extraordinario del consumo provocado por las altas temperaturas.
La dependencia explicó que ese aumento en la demanda vacía con mayor rapidez los tanques de almacenamiento y reduce la presión con la que el agua llega a distintos sectores de la ciudad. Como consecuencia, algunos usuarios reciben el servicio durante menos tiempo, aunque la JMAS sostiene que el volumen de agua distribuido permanece sin cambios.
Durante un recorrido realizado por El Diario en colonias del sur de la ciudad, vecinos relataron que el agua llega con tan poca presión que no alcanza a subir a los tinacos instalados en las azoteas. La situación obliga a las familias a revisar constantemente los depósitos para comprobar si recibieron agua durante la madrugada.
Cuando los recipientes permanecen vacíos, los habitantes contratan pipas particulares para cubrir las necesidades básicas del hogar. Los vecinos señalaron que el problema no consiste únicamente en una reducción del horario de suministro, sino en que el agua permanece en las tuberías sin la presión suficiente para alimentar los sistemas de almacenamiento de las viviendas.
Frente a estas denuncias, el vocero de la JMAS rechazó que exista una falta de agua en la ciudad. Explicó que el organismo distribuye el mismo volumen de agua potable de manera habitual, pero el consumo aumentó considerablemente por las altas temperaturas, lo que provoca que los tanques de almacenamiento se vacíen con mayor rapidez.
Añadió que esa condición disminuye tanto la presión como el tiempo de servicio en algunas zonas. Indicó que las bajas presiones aparecen en diversos sectores de la ciudad, aunque prefirió no precisar las colonias afectadas para evitar errores y ofreció entregar posteriormente la información correspondiente.
Hasta el cierre de esta edición, la JMAS no había proporcionado el listado de zonas con afectaciones ni informó sobre alguna estrategia específica para restablecer la presión en esos puntos. El Diario buscó durante tres días la versión del director ejecutivo de la JMAS, Alan Falomir Sáenz, para conocer las acciones que implementa el organismo.
Sin embargo, el funcionario no respondió llamadas telefónicas ni mensajes enviados por este medio. Ante ello, el director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco afirmó que no tenía reportes de problemas en el suministro de agua potable en la capital.
Mata Carrasco explicó que un día antes había hablado con Alan Falomir y que éste le aseguró que la Junta Municipal no enfrentaba dificultades relacionadas con el servicio. También ofreció solicitar que el área de Comunicación Social proporcionara la información correspondiente; sin embargo, hasta el cierre de esta edición la JCAS tampoco había emitido una respuesta oficial por conducto de su director.
La postura oficial contrasta con los testimonios recabados por El Diario. Mientras la JMAS sostiene que el volumen de agua disponible permanece sin cambios y atribuye las fallas al incremento del consumo, vecinos de distintos sectores aseguran que el líquido no alcanza a subir a los tinacos.
Los habitantes afirmaron que deben subir constantemente a las azoteas para verificar los niveles de almacenamiento y destinan recursos adicionales para contratar pipas particulares que les permitan realizar actividades básicas como cocinar, asearse o lavar ropa. Aseguraron que el gasto representa una carga económica que antes no enfrentaban.
La inconformidad también comenzó a trasladarse a la organización ciudadana. En redes sociales circula una convocatoria para realizar un plantón frente al Palacio de Gobierno el próximo martes 30 de junio a las 13:00 horas, con el propósito de exigir un servicio continuo y suficiente de agua potable.
La convocatoria sostiene que "el agua no es un privilegio, es un derecho fundamental no negociable" y exige un suministro continuo, suficiente, seguro y de calidad para todas las familias. Los organizadores afirman que el acceso al agua constituye un derecho humano y no un favor ni una concesión, por lo que invitan a la ciudadanía a participar en la protesta.
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