Chihuahua, Chih.- El director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco rechazó las versiones que circulan en redes sociales sobre una supuesta entrega del agua de Chihuahua a Israel y aseguró que el convenio suscrito con MASHAV-Agencia para la Cooperación y Desarrollo Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país se limita al intercambio de tecnología, conocimientos y experiencias en materia de gestión hídrica.

A través de un desplegado dirigido a la opinión pública, el funcionario afirmó que publicaciones difundidas en fechas recientes han intentado presentar el acuerdo como una cesión de soberanía o un mecanismo para que intereses israelíes intervengan en el manejo del agua en la entidad.

La aclaración surge luego de cuestionamientos promovidos por activistas y organizaciones civiles, entre ellas Salvemos los Cerros, cuyos integrantes señalaron que el convenio podría carecer de los requisitos legales correspondientes y comprometer la soberanía nacional.

“Es ridículo totalmente. Es un intercambio de tecnología. Israel tiene la tecnología más avanzada del mundo en cuestión de gestión hídrica y tenemos mucho que aprenderles. No hemos firmado ningún contrato, no tienen injerencia en ninguna actividad y mucho menos van a controlar el agua”, expresó Mata Carrasco.

El titular de la JCAS explicó que la cooperación forma parte de las acciones contempladas dentro del Plan Estatal Hídrico 2040 para enfrentar los efectos de la sequía que ha afectado a Chihuahua durante los últimos años. Destacó que Israel es considerado un referente mundial en el manejo eficiente del agua, reutilización de aguas tratadas y aprovechamiento de recursos hídricos en zonas áridas.

En el desplegado, Mata Carrasco recordó que entre 2021 y 2025 el estado enfrentó condiciones extraordinarias de sequía que pusieron en riesgo fuentes de abastecimiento, actividades productivas y el desarrollo económico de distintas regiones, por lo que la transferencia tecnológica constituye una herramienta importante para fortalecer la seguridad hídrica.

Asimismo, sostuvo que el acuerdo cuenta con sustento legal y se encuentra armonizado con el Convenio de Cooperación Técnica entre México e Israel firmado en 1966. También rechazó las versiones que afirman que la JCAS actuó sin autorización federal.

“Primer gran mentira que dicen ellos: que no pedimos permiso. Claro que pedimos el permiso. Todo se hizo conforme a los procedimientos correspondientes”, afirmó.

El documento establece que el objetivo del convenio consiste en identificar prácticas, conocimientos y avances tecnológicos implementados con éxito en Israel que puedan adaptarse a las condiciones de Chihuahua. Además, precisa que la cooperación no implica cesión de derechos sobre el agua ni participación extranjera en decisiones relacionadas con el recurso.

Mata Carrasco reconoció que especialistas israelíes han visitado la entidad para compartir experiencias, aunque aclaró que dichas actividades forman parte de ejercicios de cooperación similares a los que existen con instituciones y empresas de otros países.

“No hay ninguna firma que comprometa la soberanía. Si compramos una herramienta, una tubería o un sistema tecnológico de otro país, eso no significa que ese país controle nuestras decisiones”, señaló.

El funcionario atribuyó las críticas a motivaciones políticas y defendió los resultados de la actual administración en materia hídrica. Aseguró que durante el gobierno de Maru Campos se han invertido más de 7 mil 500 millones de pesos en infraestructura hidráulica, cantidad que, según afirmó, supera la suma de los recursos destinados al sector durante los 12 años anteriores.

Finalmente, reiteró que la relación con Israel continuará enfocada exclusivamente en el intercambio de conocimientos y tecnologías que contribuyan a mejorar la gestión del agua en Chihuahua y enfrentar los efectos de la sequía.

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