El narcolaboratorio para la elaboración de metanfetamina que autoridades federales desmantelaron el pasado 29 de mayo en el municipio de Chihuahua operaba a menos de 40 kilómetros de la mancha urbana de la capital del estado, en las inmediaciones del Ejido Ocampo, sin que la Fiscalía General del Estado (FGE) o la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) tuvieran conocimiento previo del operativo o participaran en la investigación.
El Gabinete de Seguridad federal informó que elementos de la Guardia Nacional (GN), el Ejército Mexicano y la Fiscalía General de la República (FGR) localizaron e inhabilitaron un laboratorio clandestino para la elaboración de drogas sintéticas, donde aseguraron ocho reactores de síntesis orgánica, una centrifugadora, 16 costales de ácido tartárico, un tambo con cianuro y 26 tanques de gas LP.
Las autoridades también ejecutaron un cateo en un inmueble utilizado como centro de almacenamiento de precursores químicos. En el lugar localizaron 80 costales adicionales de ácido tartárico, dos tambos con alcohol bencílico, un bidón con 18 litros de la misma sustancia, ocho cilindros de gas, 12 cargadores, cartuchos y una motocicleta. El Gobierno federal estimó la afectación económica para la delincuencia organizada en 2 mil 957 millones de pesos.
Documentación consultada por El Diario establece que personal del 23 Batallón de Infantería brindó seguridad perimetral a agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) durante una línea de investigación desarrollada en las inmediaciones del ejido Ocampo. El reporte señala que los agentes localizaron un campamento utilizado como laboratorio para la elaboración de metanfetamina.
La ubicación asentada en el informe federal corresponde a una zona ubicada al poniente de la ciudad de Chihuahua. Mediciones cartográficas realizadas por este medio ubican el punto a poco más de 32.56 kilómetros en línea recta del Centro de la capital y a cerca de 40 kilómetros por vías de comunicación terrestre.
El coordinador de la Unidad de Narcomenudeo de la Fiscalía Zona Centro, Alan Márquez, informó que la dependencia no recibió denuncias relacionadas con olores químicos o actividades vinculadas con la fabricación de drogas sintéticas en el sector donde operaba el laboratorio.
El funcionario explicó que las denuncias que recibe la Fiscalía corresponden principalmente a puntos de venta de narcóticos y precisó que cuando existen indicios de operaciones de competencia federal, la información es canalizada a la Fiscalía General de la República (FGR).
A su vez, el fiscal de Distrito Zona Centro, Heliodoro Araiza Reyes, confirmó que la dependencia estatal no contaba con información sobre el operativo debido a que es una investigación desarrollada exclusivamente por autoridades federales.
El encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado (FGE), Francisco Sáenz Soto, también señaló que la institución desconocía los detalles del aseguramiento, mientras que el secretario de Seguridad Pública Estatal (SSPE), Gilberto Loya Chávez, manifestó inicialmente que la única referencia disponible correspondía al laboratorio localizado semanas antes en el municipio de Morelos.
El hallazgo en el ejido Ocampo representa el séptimo narcolaboratorio detectado o desmantelado en Chihuahua durante los últimos 13 meses.
Entre los antecedentes figura el aseguramiento realizado en marzo de 2025 en la comunidad de Santo Tomás, municipio de Guerrero, donde autoridades estatales y federales localizaron un centro de operaciones utilizado para actividades relacionadas con la producción de narcóticos.
Ese mismo mes, fuerzas federales localizaron en Moris un laboratorio clandestino donde aseguraron más de 10 toneladas de trihidrato de acetato de plomo, cerca de nueve mil litros de sustancias para la elaboración de metanfetamina, reactores de síntesis orgánica, condensadores y tanques de gas LP.
La ciudad de Chihuahua registró además dos casos durante 2025. El primero ocurrió en agosto en la colonia La Junta, donde agentes ministeriales aseguraron narcóticos y equipo utilizado para la preparación de estupefacientes. El segundo fue documentado en septiembre en la colonia Junta de los Ríos, donde dos agentes resultaron intoxicados durante el cateo de una vivienda investigada por su presunta utilización para el procesamiento de sustancias relacionadas con fentanilo.
A estos casos suman el laboratorio localizado en El Pinal, municipio de Morelos, dado a conocer por autoridades federales semanas atrás, además del complejo recientemente desmantelado en las inmediaciones del ejido Ocampo, al noroeste de la capital del estado.
