Chihuahua, Chih.- Brindar oportunidades de primer empleo a las nuevas generaciones no solo impulsa el desarrollo profesional de miles de jóvenes, sino que también representa una estrategia para fortalecer la competitividad de las empresas y contribuir al crecimiento de una economía más resiliente e inclusiva, afirmó Alejandra Ugalde, directora de Comunicaciones Corporativas.

La especialista explicó que uno de los principales obstáculos para que los jóvenes accedan al mercado laboral continúa siendo la exigencia de experiencia previa, lo que genera una contradicción para quienes buscan incorporarse por primera vez a un empleo formal. Consideró que el talento y la preparación de las nuevas generaciones suelen verse limitados por la falta de oportunidades para demostrar sus capacidades.

Expuso que este reto persiste a nivel mundial. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aunque el empleo juvenil muestra señales de recuperación, los jóvenes siguen enfrentando mayores dificultades para acceder a puestos de trabajo de calidad, con estabilidad y posibilidades de crecimiento profesional. En América Latina y el Caribe, la situación es aún más compleja, ya que el desempleo juvenil casi triplica al de los adultos y seis de cada diez jóvenes ocupados laboran en la informalidad, según el informe Juventud en cambio 2025.

Ugalde sostuvo que la experiencia laboral también se construye dentro de las empresas mediante procesos de capacitación, aprendizaje y desarrollo. Indicó que las organizaciones que apuestan por formar talento desde el inicio fortalecen sus capacidades internas, desarrollan colaboradores alineados con su cultura organizacional y conforman equipos preparados para enfrentar un entorno económico y tecnológico en constante evolución.

Añadió que el primer empleo permite desarrollar habilidades fundamentales como comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, atención al cliente, resolución de problemas y capacidad de adaptación, competencias que acompañan a las personas durante toda su trayectoria profesional.

Como ejemplo, mencionó el caso de Arcos Dorados, operador de McDonald's en América Latina y el Caribe, donde más del 53 por ciento de sus colaboradores tiene menos de 24 años y durante 2025 se generaron más de 351 mil instancias de formación y empleo juvenil formal en la región. En México, cerca del 70 por ciento de la plantilla está integrada por personas menores de 24 años.

Finalmente, la directora de Comunicaciones Corporativas consideró que abrir espacios para el talento joven no debe entenderse únicamente como una acción de responsabilidad social, sino como una inversión que genera beneficios tanto para las empresas como para la sociedad. Concluyó que el verdadero desafío no es medir cuánta experiencia tiene una persona joven, sino cuántas oportunidades están dispuestas a crear las organizaciones para que pueda adquirirla.