Chihuahua, Chih.- El presidente del Tribunal de Disciplina Judicial, Francisco Javier Acosta Molina, informó que el organismo heredó 100 denuncias, cifra que aumentó de manera exponencial con la habilitación de cinco mecanismos para presentarlas, entre ellos un código QR disponible en los edificios del Poder Judicial; sin embargo, aseguró, aún falta determinar cuántas proceden.

Acosta Molina atribuyó el incremento a que, por primera vez en los 200 años de historia del Poder Judicial del Estado, la ciudadanía cuenta con instrumentos cercanos y sencillos para denunciar posibles irregularidades cometidas por servidores públicos judiciales.

Actualmente existen cinco vías para presentar una denuncia, entre ellas el código QR colocado en los edificios del Poder Judicial, mediante el cual cualquier persona puede llenar un formulario desde su teléfono celular y enviar el señalamiento por correo electrónico.

El magistrado aclaró que la presentación de una denuncia no acredita por sí misma una responsabilidad, debido a que cada señalamiento requiere una investigación, pruebas obtenidas de manera lícita y elementos suficientes para sustentar cualquier determinación.

Una vez integrada la investigación, el expediente de presunta responsabilidad administrativa, conocido como IPRA, pasa al área sustanciadora, instancia encargada de abrir el proceso disciplinario, citar a audiencia, recibir pruebas y atender los recursos promovidos por las partes.

Después, el área resolutora analiza el expediente y emite la sentencia definitiva. El procedimiento puede concluir con una sanción o con un acuerdo de archivo cuando la investigación no logra comprobar los hechos denunciados.

Acosta Molina explicó que cada asunto puede tardar varios meses, según su complejidad, las pruebas necesarias y las impugnaciones planteadas durante el proceso. Además, la Ley General de Responsabilidades Administrativas establece distintas etapas y plazos para garantizar el derecho de las partes.

“Una cosa es denunciar y otra cosa es comprobar”, expresó al destacar que todas las denuncias tendrán una determinación, ya sea una resolución o un acuerdo de archivo, aunque la legislación impide divulgar información específica mientras los expedientes continúan abiertos.

El presidente del Tribunal indicó que el organismo también realiza un trabajo de orientación para fomentar la denuncia responsable, debido a que algunos señalamientos no corresponden a faltas disciplinarias, carecen de pruebas o tienen origen en conflictos personales, enojos momentáneos o diferencias entre particulares.

Advirtió que el Tribunal de Disciplina no debe convertirse en un espacio para atender “cuestiones de egos, envidias o enojos”, por lo cual han realizado reuniones con abogados y representantes de la comunidad jurídica para explicar qué conductas corresponden a su competencia.

Finalmente, adelantó que el organismo prepara su informe anual, documento que incluirá datos estadísticos sobre las denuncias recibidas, el avance de los expedientes y las resoluciones emitidas, sin revelar información que permita identificar asuntos particulares.

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