Chihuahua.- Un total de 14 permisos para construcción vertical fueron otorgados el año pasado, 10 del tipo habitacional y cuatro comercial, informó la directora de Desarrollo Urbano y Ecología del Municipio de Chihuahua, Adriana Díaz Negrete.
Actualmente, en la capital del estado identificaron alrededor de 15 construcciones verticales consolidadas que destacan por su altura y número de niveles. Estas edificaciones, que superan en promedio los 10 pisos, incluyen torres habitacionales, edificios corporativos, hoteles y complejos de uso mixto, concentrados principalmente en zonas de alto desarrollo económico y vial.
Además de estas construcciones ya existentes, el registro urbano contempla aproximadamente 17 estructuras verticales en total si incluyen edificios de mediana altura, que representan un cambio significativo en la forma de habitar y trabajar en la ciudad.
Sin embargo, el dato más relevante no está únicamente en lo que ya han construido, sino en lo que viene.
En los últimos años, particularmente a partir de 2021, el Municipio ha otorgado permisos para la edificación de más de 57 torres habitacionales, lo que anticipa un crecimiento vertical sin precedentes en la historia reciente de Chihuahua capital.
Este fenómeno responde a múltiples factores como el aumento en el valor del suelo urbano, la demanda de vivienda en zonas céntricas, la necesidad de reducir tiempos de traslado y una tendencia creciente hacia desarrollos que integren vivienda, comercio y servicios en un mismo espacio.
La verticalización también se presenta como una alternativa para contener la expansión desmedida de la mancha urbana y optimizar la infraestructura existente.
De concretarse los proyectos autorizados, el número de construcciones verticales en Chihuahua podría multiplicarse por tres o incluso por cuatro en la próxima década, modificando de manera sustancial la imagen de la ciudad y la dinámica de sus zonas más activas.
No obstante, este crecimiento plantea retos importantes: movilidad, disponibilidad de servicios, impacto ambiental y planeación urbana a largo plazo.
Especialistas señalan que el desarrollo vertical debe ir acompañado de políticas públicas claras, inversión en transporte y una regulación que garantice calidad de vida para los habitantes.
Con poco más de una decena de torres que ya marcan el horizonte y decenas más en puerta, Chihuahua se encuentra en un punto de inflexión.
El modelo de ciudad baja y extendida comienza a convivir con una nueva realidad: la de una capital que, poco a poco, empieza a mirar hacia arriba.
