Chihuahua.- Personas adultas mayores y ciudadanos en general denunciaron presuntas irregularidades, malos tratos y condiciones insalubres en las oficinas de la Delegación del Bienestar en Chihuahua capital, donde aseguran recibir una atención deficiente y, en muchos casos, humillante por parte del personal encargado de los programas sociales.
De acuerdo con testimonios recabados, los adultos mayores han sido víctimas de maltrato verbal, desinformación y actitudes prepotentes por parte de algunos trabajadores, entre ellos una persona identificada como Yesenia, señalada como encargada de los programas para adultos mayores, así como personal conocido como Servidores de la Nación, quienes afirman tratan de manera pésima a los beneficiarios, pese a tratarse de personas de la tercera edad.
A estas quejas le suman graves carencias en las instalaciones, ya que las oficinas no cuentan con servicios básicos como agua potable ni papel higiénico. Incluso, los propios trabajadores deben llevar su propia agua para tomar y papel de baño pagados de su bolsillo, por lo que cuando los adultos mayores hacen uso de los sanitarios no encuentran papel higiénico, situación que consideran indignante y totalmente inaceptable en una dependencia federal, también no hay servicio de limpieza en la delegación estatal de la Av. Pacheco porque no quieren pagar, por lo que los mismos trabajadores tiran la basura, la acumulan y otros la tienen que llevar hasta el relleno sanitario.
Las inconformidades están principalmente en las oficinas ubicadas en avenida Ocampo, donde realizan la mayoría de las inscripciones, así como en una sucursal localizada en Paseo Vallarta, detrás del antiguo China City, donde también atienden a personas de la zona norte de la ciudad.
Asimismo, denunciaron que han reforzado una política de austeridad extrema en todas las oficinas del Bienestar, la cual es reflejado en la falta de insumos básicos, infraestructura deficiente y malas condiciones laborales y todo esto empezó desde que tomó la delegación Juan Carlos Loera.
Los inconformes cuestionan a dónde destinan ese ahorro, ya que según señalan algunos recursos son canalizados principalmente al pago de programas como las becas Benito Juárez y otros apoyos, pero hay mucho dinero de por medio que no saben a dónde son destinados mientras que los trabajadores y los adultos mayores terminan pagando las consecuencias.
