Chihuahua.- Chihuahua es tierra de desaparecidos”, es lo que dicen algunos familiares que llevan hasta 26 años sin saber absolutamente nada de sus seres queridos. Son casos de Urique, Ojinaga, Jiménez, Janos, la capital y de todo el estado en donde el grito de exigencia es el mismo: “que no los olviden, que los sigan buscando y que los regresen vivos o muertos”.
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas el cual se conmemora cada 30 de agosto desde 2011, por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU); esta casa editora tuvo la oportunidad de narrar los testimonios de seis personas que retratan la crisis que viven: carpetas paralizadas, sentencias sin cuerpos y madres de 83 y 79 años que siguen intentando dar con el paradero de sus hijas.
ERIKA NOEMÍ CARRILLO ENRÍQUEZ
Hortensia Enríquez tiene 83 años y lleva 26 buscando a su hija Erika Noemí Carrillo Enríquez, desaparecida el 11 de diciembre del 2000 en la ciudad de Chihuahua.
Erika salió de su casa en la colonia Campesina, en Cerro de la Cruz, para ir a cortarse el pelo al Multimercado de la Zarco.
“Eran las cinco de la tarde, ella salió a cortarse el pelo y dijo ‘ahorita vuelvo’; se fue así como andaba en la casa con huaraches y nada más su cambio. Le dije, ‘pues vete sola, así regresas más pronto’. Y desde entonces ya no la volvimos a ver", recordó.
Su hijo, que vive en Denver, siempre le pregunta por Erika y desde que ocurrieron los hechos, no ha habido avances.
"Ya nomás lo que investigaron por primera vez y ya no volví a saber nada. Sigue paralizado el caso".
Hortensia la recuerda como alguien muy bonita, alta, delgadita y muy cariñosa.
“Cada vez que llegaba de la escuela me quería levantar en brazos; era muy buena alumna, siempre me decía ‘yo voy a estudiar y te voy a sacar a pasear’".
A sus 83 años, con enfermedades y cansancio, sigue buscándola.
“Donde quiera que esté yo la sigo buscando. Son cosas muy tristes que no quisiera que a nadie le pasaran, pero todos seguimos en la búsqueda hasta que Dios me quite la vida".
JULIETA MARLENG GONZÁLEZ VALENZUELA
Consuelo Valenzuela tiene 79 años, a punto de cumplir 80, y busca a su hija menor Julieta Marleng González Valenzuela desde el 7 de marzo de 2001.
"La buscamos toda la mañana del día 7, todo el día. Al día siguiente, el 8 de marzo, pusimos el reporte".
En entrevista, ella denunció que la comandante minimizó el caso diciendo que se había ido con el novio, pero su novio Marcial andaba con ellos buscándola.
"Ella era una niña buena. Nada más trabajaba y estudiaba. Vaga no era", refirió.
Marleng era la más chica de seis hermanos; estudiaba en el Centro, trabajaba y ese día salió del trabajo para ir a la escuela… Tomó el camión, su novio la vio subir y esa fue la última vez.
“Una vecina dijo que vio que subían a una joven a un carro con placas de Puebla, frente a un hotel; ese señor está preso en Nueva York porque era tratante de blancas. Eso está en el expediente".
Con el colectivo de Norma Ledezma, madre de Paloma Angélica Escobar Ledezma, las cosas empezaron a moverse; tanto ellas como Hortensia comenzaron a exigir el regreso de sus hijas y tiempo después conformaron la asociación civil Justicia para Nuestras Hijas (JPNH), la cual acompaña a familiares de víctimas
Al preguntarle cómo era su hija, ella respondió: "yo la recuerdo como muy alegre. Cuando llegaba a la casa ponía música y me decía vamos a bailar mamá".
Veinticuatro años después, ella desea volver a verla.
"Sea como sea, viva o muerta, pero yo la tengo que encontrar. Es la esperanza que tenemos todos. Aquí estamos hasta que Dios decida".
ARTURO CHACÓN DE JESÚS
María del Carmen de Jesús Ventura busca a su hijo Arturo Chacón de Jesús, de 27 años, desaparecido junto a tres compañeros cuando prestaban servicio a la mina Ciénegas de México, en Piedras Verdes, Urique.
Arturo trabajaba como soldador y supervisor; tenía siete meses con el esquema de tres semanas en la mina y una de descanso en Chihuahua.
"Esa vez salió para allá y como en unos cuatro días nos avisaron que los habían desaparecido", cuenta María.
Según trabajadores de otra cuadrilla, hombres armados llegaron por ellos. El ingeniero Mendoza respondió por sus trabajadores y les dijeron que se fueran, se llevaron a Arturo, a dos compañeros más y al ingeniero.
El reporte se puso en la Fiscalía Zona Occidente en Cuauhtémoc. "Nada más nos levantaron el reporte. Ni siquiera nos dieron información. No ha habido nada de respuesta".
Arturo era soltero, había pausado su carrera en la Universidad Tecnológica de Chihuahua (UTCH).
María del Carmen lo recuerda como alguien muy alegre y muy amiguero.
“Me pedía la bendición cuando se iba. Dond quiera que esté, esperamos volverlo a ver con vida; lo amamos y como siempre decimos: ‘Vivos se los llevaron, vivos los queremos’, pero sabemos la realidad y es por eso que queremos al menos encontrarlos, como sea, no importa".
MARYBELL VALENZUELA HERRERA
Marybell Valenzuela Herrera desapareció el 15 de abril de 2022 en ciudad Ojinaga; salió un viernes a las 10:30 de la noche a verse con su pareja, Elier Cruz Silva, quien ya fue sentenciado por el delito de desaparición.
"Ella salió a verse con su pareja actual y desde entonces no sabemos nada de ella", dice su hermana Denise Herrera.
Tres años después, la familia cargó con otra pérdida: su madre murió de tristeza.
"Falleció porque no sabía dónde estaba su hija; duró 27 días sin probar agua ni alimento. Ella no quiso vivir porque no tenía a su hija".
Marybell dejó a dos hijas: "mi sobrina, la mayor, está llevando la carga más pesada. Les hace falta su mamá".
En este caso sí hubo justicia parcial: la carpeta se llevó a la Fiscalía de la Mujer (FEM) en Chihuahua y lograron sentenciar a Elier Cruz Silva por desaparición, sin embargo, hasta el momento, no hay rastro de ella y desde hace un año la carpeta está detenida.
"Yo soy la voz de Marybell y deseo que sea buscada hasta que la encuentren. Ella amaba la vida, la naturaleza, leer, hacer yoga. Nos cocinaba para mantenernos unidos".
JOVANY ALFREDO FLORES FLORES
Araceli Flores Rodríguez busca a su hijo Jovany Alfredo Flores Flores, desaparecido el 8 de marzo de 2022 en la carretera Janos-ciudad Juárez; de acuerdo con su testimonio, ella supo dos días después por la pareja de Jovany, con quien vivía desde hacía dos meses.
Le dijeron que lo habían levantado y pedían dinero, y que no denunciara porque ellos juntarían el dinero vendiendo un carro; a la semana le mandaron comprobantes al papá de Jovany de un depósito hecho en Juárez pero nunca lo liberaron.
"Se supone ella depositó el dinero y ya nunca volvió a hablar conmigo. Fue cuando fui a poner mi denuncia".
La querella quedó como secuestro en Antisecuestros y desde entonces, Araceli denuncia una carpeta que ha pasado de Chihuahua a Juárez, de Antisecuestros a Desaparecidos y a Derechos Humanos.
"Ya son tres años y medio y no sé cómo está mi carpeta; no hay teoría del caso… Un año se perdió sólo en el traslado entre fiscalías. Cambian de fiscales, de coordinadores y nunca me han dado respuesta", dice.
Araceli trabajaba en Fiscalía y al ver inactividad interpuso un amparo y ya no le renovaron el contrato.
"Nos convertimos en personas incómodas y yo lo único que quiero es que hagan su trabajo. Hoy es mi familiar, mañana puede ser el de ustedes; la verdad lo extraño mucho y siempre lo voy a esperar y sus hijos también".
LUIS MANUEL GARCÍA MOSQUEDA Y JESÚS JOSÉ LÓPEZ HERNÁNDEZ
El 5 de agosto de 2017, Luis Manuel García Mosqueda, de 34 años, y Jesús José López Hernández, de 50, fueron vistos por última vez en ciudad Jiménez.
Su familia sostiene que fueron privados de la libertad y que, tras empezar a investigar por su cuenta, tuvieron que abandonar Jiménez por seguridad y no tienen información de su paradero.
Luis Manuel mide 1.85 m, es de tez trigueña clara, complexión regular, cabello negro.
Jesús José mide 1.83 m, es tez trigueña clara, complexión regular, cabello negro, ojos café claro.
Janeth Rodríguez, esposa de Luis Manuel, pide que si alguien tiene información la dé a las autoridades.
"Nosotros los seguimos esperando en casa, no perdemos la esperanza de que regresen como sea".
El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas fue proclamado el 21 de diciembre de 2010, para concienciar sobre el uso de la desaparición forzada como estrategia para infundir terror en los ciudadanos. Según la Declaración sobre la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas.
Esta fecha fue proclamada por la Asamblea General el 18 de diciembre de 1992, las desapariciones forzadas ocurren cuando personas son arrestadas, detenidas o trasladadas contra su voluntad por agentes gubernamentales o grupos organizados apoyados por el Estado, y luego se niega a revelar su paradero o a reconocer que están privadas de libertad, dejándolas fuera de la protección de la ley.

