Chihuahua, Chih.- El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, cuestionó la operación de distintos retenes instalados en carreteras del estado, particularmente los ubicados en el trayecto hacia Ciudad Juárez, luego de que han señalado presuntos actos de extorsión contra transportistas y usuarios de las vías de comunicación.

De acuerdo con los señalamientos que le fueron planteados, uno de estos puntos de revisión es en las inmediaciones de Villa Ahumada y sería atribuido a supuestos elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), quienes presuntamente estarían exigiendo fuertes cantidades de dinero a conductores, incluso de hasta 20 mil pesos.

Ante esta situación, Bonilla no solamente manifestó su preocupación por los posibles abusos, sino que cuestionó que los ciudadanos tengan que encontrarse con varios puntos de revisión pertenecientes a diferentes corporaciones federales a lo largo de una misma carretera.

El presidente municipal relató que durante un reciente recorrido hacia Ciudad Juárez pudo observar la presencia prácticamente consecutiva de retenes de distintas instituciones, situación que, consideró, puede generar una percepción negativa entre quienes utilizan las carreteras de Chihuahua.

“Si tú vas a Juárez, te topas un retén de la Guardia Nacional y luego te topas enseguida un retén de la Fiscalía General de la República (FGR) sin identificación”, señaló Bonilla al referirse a lo que observó durante su recorrido. El alcalde agregó que, en uno de esos puntos, las personas que realizaban las revisiones no portaban una identificación institucional visible y vestían de manera informal, con tenis y playeras, lo que, desde su perspectiva, incrementa las dudas sobre la legitimidad de los operativos y genera incertidumbre entre quienes son detenidos.

Para Bonilla, el problema no se limita a las molestias que pueden ocasionar las revisiones, sino que también está relacionado con la imagen de seguridad y competitividad que Chihuahua busca proyectar. Expuso que los ciudadanos, turistas, paisanos y transportistas que ingresan o recorren el estado deberían contar con condiciones de seguridad y certeza, especialmente en una carretera de alta circulación como la que conecta a Chihuahua con Ciudad Juárez.

El alcalde recordó además que anteriormente existían las llamadas garitas aduanales y que, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, fueron eliminadas después de diversos señalamientos relacionados con abusos cometidos contra viajeros. Mencionó que incluso una de esas instalaciones, ubicada aproximadamente en el kilómetro 300 de la carretera Chihuahua-ciudad Juárez, permanece actualmente abandonada.

Bonilla planteó que, en lugar de mantener numerosos retenes separados, las autoridades federales podrían aprovechar esa infraestructura para establecer un único punto de revisión coordinado entre las distintas instituciones de seguridad. Consideró que una estrategia de este tipo permitiría concentrar las revisiones, reducir las molestias a los ciudadanos y, al mismo tiempo, facilitar la supervisión sobre quienes participan en los operativos.

“¿Por qué no recuperan el filtro de revisión justamente de la garita, esta que quedó abandonada, e instalan ahí un punto de coordinación entre todas las dependencias de seguridad federales?”, cuestionó el alcalde. Su propuesta, explicó, busca que las instituciones trabajen de manera conjunta en lugar de mantener varios puntos de revisión separados a lo largo de la misma ruta.

El presidente municipal fue enfático al señalar que existe desacuerdo con que una persona tenga que pasar por cinco retenes diferentes durante un mismo trayecto. Consideró que una revisión coordinada podría ser suficiente para cumplir con las tareas de seguridad sin convertir el tránsito por las carreteras en una sucesión de paradas para los ciudadanos.

“Nosotros estaríamos en desacuerdo a que el ciudadano lo estén molestando en cinco retenes diferentes”, afirmó Bonilla, al considerar que esta situación no contribuye a fortalecer la percepción de seguridad que buscan generar en el estado.

El planteamiento del alcalde cobra mayor relevancia ante los señalamientos de transportistas que aseguran haber sido víctimas de presuntos actos de extorsión en alguno de estos puntos. La denuncia referida durante el cuestionamiento a Bonilla apunta específicamente a un supuesto retén ubicado cerca de Villa Ahumada, donde presuntamente personas que se identifican como integrantes de la FGR estarían solicitando cantidades de dinero a conductores de transporte.

Bonilla subrayó que, si existen personas que se presentan como integrantes de una institución federal y utilizan esa identificación para cometer abusos, las autoridades correspondientes deben intervenir. Sin embargo, también llamó la atención sobre la necesidad de que exista una coordinación institucional que permita determinar con claridad quiénes son los responsables de cada punto de revisión y bajo qué facultades están operando.

El alcalde sostuvo que el Gobierno federal debería hacer un “jalón de orejas” entre sus diferentes dependencias para establecer una estrategia común.

“Es una exageración la cantidad de puntos de revisiones federales en carreteras”

Marco Bonilla Alcalde de Chihuahua

En su opinión, no resulta adecuado que la Guardia Nacional (GN), la Fiscalía General de la República (FGR), el Ejército Mexicano (Defensa) y otras corporaciones mantengan puntos de revisión independientes sin una coordinación que permita reducir las afectaciones a quienes circulan por las carreteras.

Añadió que la existencia de múltiples retenes y las quejas relacionadas con presuntas extorsiones terminan afectando no solamente a quienes viven en Chihuahua, sino también a los paisanos que visitan el estado y a los turistas que recorren la entidad. La percepción que generan, dijo, puede ser contraria al objetivo de construir un estado seguro y competitivo.

Regidores de Morena, sin ser detenidos en retenes

La problemática fue abordada también por integrantes del Cabildo, aunque con posturas más cautelosas. La regidora Elena Rojo señaló que no le ha tocado personalmente vivir una situación de este tipo durante sus viajes recientes a Ciudad Juárez, pero consideró inadmisible que puedan registrarse actos de violencia o abusos contra quienes transitan por la carretera.

Rojo puso especial atención en el hecho de que algunas de las unidades señaladas presuntamente no portarían logotipos o elementos suficientes para acreditar que pertenecen a una institución federal. A su consideración, esta falta de certeza representa uno de los principales problemas, ya que una persona podría aprovechar la imagen de una corporación para cometer un delito y actuar con impunidad.

La regidora llamó a quienes sean víctimas de algún abuso a denunciarlo por las vías correspondientes. Señaló que, si existen personas que utilizan una supuesta identidad institucional para obtener dinero de los ciudadanos, es necesario que estos casos sean documentados y denunciados para evitar que los responsables continúen actuando.

Rojo también relacionó el tema con la circulación de información falsa y advirtió que actualmente existen diferentes situaciones que pueden generar confusión entre la población. Por ello, consideró importante verificar la autenticidad de cualquier información o actuación atribuida a una dependencia antes de darla por oficial.

Por su parte, el regidor Hugo González señaló que acostumbra viajar a Ciudad Juárez y que sí ha observado retenes durante sus recorridos, aunque afirmó que personalmente nunca ha sido víctima de una solicitud de dinero o extorsión. Explicó que en su caso las revisiones que le han realizado han sido de carácter ordinario y que ha identificado puntos de revisión de distintas corporaciones.

González indicó que, durante sus viajes, ha observado retenes militares y otros atribuidos a la Fiscalía General de la República, además de unidades que, según dijo, sí cuentan con los logotipos correspondientes. Sin embargo, reconoció que no podía confirmar la situación específica de los puntos señalados por transportistas, por lo que evitó emitir una conclusión sobre si quienes realizan las revisiones pertenecen realmente a la institución.

Necesaria, mayor coordinación

Mientras algunos usuarios aseguran no haber enfrentado solicitudes de dinero, otros señalamientos apuntan a posibles actos de extorsión, particularmente contra quienes utilizan vehículos de transporte y pueden convertirse en objetivos debido al tipo de mercancía o recursos que movilizan.

En este contexto, la postura de Bonilla se centró en exigir una mayor coordinación de las autoridades federales y en cuestionar la proliferación de puntos de revisión a lo largo de las carreteras. El alcalde consideró que la seguridad no debe traducirse en una cadena de retenes que genere molestias, incertidumbre o, peor aún, oportunidades para posibles abusos.

La propuesta de concentrar las revisiones en un solo punto coordinado busca, además, que exista una mayor vigilancia sobre los propios elementos encargados de revisar a los conductores. Un operativo en el que participen distintas dependencias en un mismo lugar permitiría identificar con mayor facilidad a los agentes, establecer responsabilidades y ofrecer mayor certeza a los ciudadanos sobre la legalidad de las revisiones.

Mientras tanto, las acusaciones relacionadas con el supuesto retén cercano a Villa Ahumada permanecen como señalamientos que deberán ser investigados por las autoridades competentes. Las cantidades mencionadas, de hasta 20 mil pesos presuntamente exigidos a transportistas, representan un señalamiento grave que requiere determinar quiénes realizan esas revisiones, a qué corporación pertenecen y si cuentan con autorización para operar en ese punto.