Chihuahua.- Una nueva denuncia de acoso sexual dentro del transporte público de Chihuahua capital volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan las mujeres durante sus traslados y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad al interior de las unidades, donde aseguran autoridades de seguridad municipal, ya se están llevando a cabo acciones para disminuir casos de acoso.
El hecho más reciente ocurrió a bordo de un camión de la ruta Circunvalación II, donde una mujer denunció que un hombre comenzó a realizar actos de carácter sexual frente a ella y posteriormente intentó acercarse para tocarla.
De acuerdo con el testimonio de la afectada, el sujeto abordó la unidad a la altura del Tec II, sobre la calle Dostoyevsky, aparentemente con el pretexto de pedir dinero. Después se sentó junto a la pasajera y comenzó a comportarse de manera extraña, haciéndose pasar incluso por una persona con problemas mentales.
Posteriormente, según relató la víctima, el hombre comenzó a masturbarse frente a ella y realizó comentarios como “¿todo bien?”. La mujer señaló que el sujeto se acercó con la intención de tocarla, pero finalmente descendió del camión y huyó del lugar.
La afectada decidió hacer público el caso para alertar a otras mujeres que utilizan esta ruta y llamó a no minimizar este tipo de situaciones.
“Chicas tengan mucho cuidado. Si sienten algo extraño, no ignoren su intuición. Pidan ayuda o bájense de ese camión”, expresó.
La denuncia viene a sumarse a otros casos recientes de conductas sexuales dentro de unidades de transporte público en Chihuahua capital y ocurre mientras la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) mantiene acciones para reforzar la vigilancia en las rutas.
La DSPM ha señalado que, aunque las estrategias de seguridad para el transporte público todavía están en proceso y no han concluido en su totalidad, ya trabajan en diferentes mecanismos para atender los riesgos que enfrentan las personas usuarias.
Uno de los principales antecedentes es el programa “Siempre Acompañadas”, estrategia de la corporación enfocada principalmente en brindar mayor seguridad a mujeres durante sus traslados.
En 2023 anunciaron un proyecto para colocar botones de pánico en camiones urbanos y de personal, dispositivos que estarían vinculados con la Plataforma Escudo Chihuahua Capital para generar alertas y permitir una respuesta policial ante alguna emergencia.
La intención inicial era comenzar con una prueba piloto y posteriormente ampliar el sistema hasta lograr que las unidades de transporte contaran con estos mecanismos.
Sin embargo, el proyecto no llegó a concretarse completamente como habían planteado en aquel momento, particularmente en cuanto a la instalación generalizada de botones de pánico en las unidades.
Pese a ello, la DSPM sostiene que el trabajo no se detuvo y que actualmente mantienen acciones enfocadas en la prevención y vigilancia del transporte público.
Durante 2026, el programa “Siempre Acompañadas” continúa mediante recorridos preventivos en rutas consideradas prioritarias, principalmente durante horarios y zonas donde existe una mayor presencia de mujeres.
La estrategia también utiliza las herramientas tecnológicas de la Plataforma Escudo Chihuahua Capital, mediante las cuales realizan monitoreo y seguimiento de diferentes sectores de la ciudad.
La corporación ha informado que los recorridos buscan brindar presencia policial en los alrededores de las rutas y detectar situaciones que puedan representar un riesgo para las usuarias.
Entre las rutas que actualmente forman parte de las acciones de vigilancia están Ruta Oriente, Ruta CEJUM, Ruta Sur y Ruta Cerro Grande.
La estrategia está dirigida principalmente a trabajadoras, estudiantes y mujeres que utilizan diariamente el transporte público.
Además de la presencia policial, la DSPM cuenta con la aplicación “Yo Segura”, mediante la cual las usuarias pueden utilizar la función “Siempre Acompañadas” para registrar sus trayectos.
El mecanismo permite establecer un punto de origen, destino y duración aproximada del recorrido. Si el tiempo estimado termina y la usuaria no llega al destino establecido, genera una alerta que puede ser atendida por elementos policiales.
La corporación también ha realizado acciones de acercamiento con estudiantes y usuarias del transporte para dar a conocer estas herramientas y explicar los mecanismos disponibles en caso de sentirse en riesgo.
Aunque estas medidas representan avances, la existencia de nuevos casos de acoso dentro de los camiones mantiene vigente la discusión sobre qué tan efectiva es la protección en el interior de las unidades.
El caso de Circunvalación II muestra además que las situaciones de riesgo pueden presentarse durante un recorrido cotidiano y sin que necesariamente exista una reacción inmediata de otros pasajeros.
La víctima señaló que tuvo que enfrentar directamente el comportamiento del hombre y posteriormente decidió utilizar las redes sociales para alertar a otras mujeres.
Este tipo de denuncias también vienen a sumarse al antecedente reciente de un joven que fue detenido después de ser señalado por realizarse tocamientos en sus partes íntimas mientras viajaba en transporte público. En ese caso, la Fiscalía General del Estado (FGE) determinó que era una falta administrativa debido a que el comportamiento fue realizado sobre su propio cuerpo y no contra otra persona.
El caso del Circunvalación II presenta una situación distinta, debido a que la mujer denunció que el sujeto realizó actos sexuales frente a ella y posteriormente intentó acercarse para tocarla.
Más allá de las diferencias jurídicas entre ambos hechos, los casos ponen nuevamente el foco en la seguridad dentro del transporte público y en la necesidad de que las usuarias cuenten con mecanismos efectivos para pedir ayuda.
La DSPM asegura que actualmente ya realizan acciones para atender esta problemática, aunque reconoce que el trabajo de fortalecimiento de la seguridad en el transporte todavía continúa.
El reto es que las estrategias anunciadas se traduzcan en una respuesta rápida cuando una persona denuncie una situación de acoso o una conducta sexual dentro de una unidad.
Mientras tanto, el llamado de la mujer que denunció el caso del Circunvalación II permanece como una advertencia para otras pasajeras: identificar conductas de riesgo, pedir ayuda y no permanecer en silencio ante situaciones de acoso dentro del transporte público.
