Chihuahua, Chih.- La acumulación de basura, tierra y hasta desechos orgánicos en el sistema de alcantarillado pluvial es ya un problema recurrente en diversas calles de la ciudad, donde las coladeras obstruidas impiden el libre paso del agua de lluvia y elevan el riesgo de encharcamientos e inundaciones.
En un recorrido por vialidades como la avenida Díaz Ordaz y la calle Allende, pudieron observarse alcantarillas completamente saturadas de plásticos, bolsas, tierra e incluso restos de animales, lo que evidencia la falta de cultura de limpieza y el abandono en el mantenimiento de esta infraestructura urbana.
De acuerdo con testimonios de ciudadanos, gran parte del problema comienza en la vía pública.
Bolsas de basura doméstica son dejadas en banquetas, donde perros y gatos las rompen en busca de alimento, dejando los residuos esparcidos.
Posteriormente, el viento o las lluvias aunque escasas arrastran estos desechos hasta las coladeras, donde terminan acumulándose y bloqueando el sistema.
“Luego, vienen las lluvias y todo queda inundado, pero también es culpa de nosotros porque no cuidamos la limpieza”, comentó el señor López, quien diariamente transita por la avenida Díaz Ordaz.
El sistema de alcantarillado, tanto sanitario como pluvial, cumple funciones esenciales para el funcionamiento de la ciudad. Entre ellas destaca la evacuación de aguas residuales provenientes de hogares y comercios, así como la captación y conducción del agua de lluvia para evitar inundaciones en calles y zonas habitadas.
Además, estas redes son fundamentales para la protección de la salud pública, ya que impiden la acumulación de aguas contaminadas que pueden convertirse en focos de infección.
También ayudan a controlar malos olores y a prevenir daños en la infraestructura urbana, como el deterioro de pavimento, cimientos y edificaciones.
Sin embargo, cuando las alcantarillas están obstruidas, estas funciones quedan comprometidas, generando problemas que van desde encharcamientos hasta afectaciones mayores durante temporadas de lluvia intensa.
Ciudadanos coinciden en que es necesaria una intervención constante por parte de las autoridades para la limpieza y mantenimiento del sistema de drenaje, pero también reconocen que el problema requiere de la participación de la población.
“La gente no respetamos la limpieza en las calles”, insistió el señor López, al señalar que la solución no depende únicamente del Gobierno, sino también de la responsabilidad colectiva.
Ante este panorama, el llamado es doble: por un lado, a las autoridades para reforzar las labores de desazolve y limpieza de alcantarillas; y por otro, a la ciudadanía para evitar tirar basura en la vía pública y contribuir a mantener en buen estado una infraestructura vital para la ciudad.
