Algunos sobrevivientes que se refugian en campamentos de emergencia tras las mortales inundaciones registradas en Nepal pasaban apuros hoy para conseguir medicamentos esenciales y dinero en efectivo, aun cuando las autoridades proporcionaban alimentos y otros suministros básicos a miles de desplazados.
La escasez se suma a las penurias de quienes viven en refugios temporales después de haber perdido sus hogares y pertenencias.
Suresh Kumar Karanjit, quien se aloja en un centro de ayuda en Devighat -una localidad en una de las zonas más afectadas en el distrito de Nuwakot-, perdió a su hermano menor en las inundaciones de la semana pasada. Dijo que el campamento no tenía el medicamento exacto recetado para su afección cardiaca.Karanjit sólo logró conseguir el efectivo que necesitaba para comprar su fármaco habitual después de vender una caja de fideos en 400 rupias (2.60 dólares), la cual había recibido como ayuda.
"Llevamos una semana viviendo aquí. Se están entregando materiales de ayuda, lo cual está bien. Pero faltan medicamentos", manifestó. El responsable de la gestión de catástrofes en Nepal, Dharam Raj Uprety, señaló que se han instalado centros de salud dotados con doctores y fármacos en cada centro de acogida. Uprety dijo que las autoridades también se enfocan en la higiene y el saneamiento para reducir el riesgo de contraer enfermedades. Las inundaciones del 26 de agosto, que probablemente fueron provocadas por el colapso de un glaciar , devastaron pueblos y valles en Nepal, destruyendo viviendas, carreteras, puentes y otra infraestructura crucial. Al menos mil 259 personas fallecieron y más de 5 mil permanecen desaparecidas, según la agencia de gestión de desastres del país. Ayer por la noche, China indicó que 21 personas murieron y 541 estaban desaparecidas del lado tibetano de la frontera. Más de 4 mil 500 personas desplazadas en Nepal se alojan en 38 centros de ayuda. En algunas de las zonas más afectadas, los residentes han tenido que buscar otras formas de desplazarse después de que la crecida dejase a comunidades aisladas de las rutas habituales. En la localidad de Bidur, a orillas del río Trishuli, los residentes echaron mano de una tirolesa temporal para cruzar de una lado a otro del río. Personal del Ejército ayudaba a las personas a subir al cruce improvisado y las asistía para llegar a la orilla opuesta, mientras otras esperaban su turno a lo largo de la ribera. Mientras tanto, las labores de rescate se centran cada vez más en los túneles de varios proyectos hidroeléctricos, donde se cree que hay trabajadores atrapados. Unos 900 operarios continúan desaparecidos, mientras que equipos de rescate especializados de India, China y Estados Unidos participan en las labores para llegar a quienes están atrapados en los túneles. Se desconoce si éstos siguen con vida. En el túnel Trishuli-3A, los trabajadores han comenzado a abrir manualmente el tramo superior del pasaje, según el legislador Ram Neupane. Durante la última semana se construyó una carretera de acceso para llegar al sitio de la excavación, pero se requerirá hacer volar más roca y despejar escombros antes de que la maquinaria pesada pueda llegar a la zona, indicó.
