El partido Likud, del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó este miércoles a las formaciones árabes de haber "robado" las elecciones del martes, después de que los resultados parciales mostraran que pueden desempeñar un papel decisivo en la formación de un nuevo Gobierno.
"Las elecciones en el Estado de Israel fueron robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la aniquilación del Estado judío mediante graves actos delictivos de corrupción, amenazas, violencia, mentiras y el uso de programas informáticos prohibidos para incitar a los votantes a acudir a las urnas", afirmó el partido en un comunicado.
Los partidos árabes pueden tener la llave del Gobierno en Israel tras elecciones, en las que ni el bloque de Netanyahu ni el de su rival centrista Gadi Eisenkot consiguieron una mayoría. Con 85 por ciento de los votos contados, el bloque de Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento, sin alcanzar los 61 necesarios para obtener la mayoría.La coalición opositora de Eisenkot contaba con 49, mientras que los partidos árabes tendrían 19 bancas, un récord.
Yussef Jabareen, líder de la Lista Unificada -una coalición de izquierda de mayoría árabe- hizo un llamado a formar "una verdadera alianza judeoárabe" para desbancar a Netanyahu, quien con 19 años discontinuos en el poder es el primer ministro más longevo del país.
