Estas 10 torres de vivienda pública colapsaron en cuestión de segundos después del doblete sísmico de junio. El gobierno venezolano sugirió que eso fue consecuencia de la intensidad de los terremotos.
Pero una investigación de The New York Times descubrió que el diseño y la construcción presentaban fallos fundamentales en unas torres ubicadas tan cerca de una falla geológica importante.
Examinamos miles de imágenes de los escombros y encontramos fallos peligrosos y una construcción deficiente, lo que condenó a los edificios a su destrucción y los convirtió en uno de los focos con mayor densidad de muertes en el terremoto.
Los dirigentes de Venezuela habían sido avisados de que los edificios tenían el potencial de ser riesgosos. Sin embargo, siguieron adelante, con el objetivo de entregar casas antes de unas elecciones cruciales.
Las imponentes torres blancas eran un proyecto emblemático del ícono socialista de Venezuela, Hugo Chávez, construidas en el estado costero de La Guaira para albergar a miles de simpatizantes del gobierno de bajos recursos.
Durante años, sus promotores se jactaron de lo rápido que se habían construido.
Luego vinieron los terremotos. Los tan elogiados edificios colapsaron a una velocidad asombrosa. Atrapados bajo el concreto, entre una nube de polvo amarillo, los habitantes gritaban pidiendo ayuda y luego murieron. Aún no se conoce el número de muertos, pero se estima que 3200 personas vivían en las torres colapsadas.
Las autoridades venezolanas, en declaraciones públicas, han presentado la devastación como consecuencia de un desastre natural de proporciones abrumadoras.
Pero la verdad es más complicada.
La investigación del Times reveló que los edificios tenían fallos tan fundamentales que se convirtieron en trampas mortales. Técnicas de ingeniería simples y ampliamente utilizadas habrían fortalecido las torres y salvado vidas. Cuando colapsaron, las torres tenían menos de 15 años de haber sido construidas.
El gobierno venezolano construyó los edificios durante un periodo de generosidad estatal, cuando las arcas rebosaban de dinero petrolero. Sin embargo, nuestra reportería descubrió que la agencia que los construyó, la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe), eligió una y otra vez la rapidez por encima de un diseño y construcción cuidadosos.
Los terremotos han pasado a ser una prueba significativa para la nueva dirigente de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien se convirtió en presidenta en enero con el respaldo de Estados Unidos, después de la captura de su predecesor. Rodríguez ha sido por mucho tiempo una figura de alto rango en el partido socialista que construyó los complejos de vivienda Opppe.
La investigación del Times también descubrió que la cifra oficial de muertos probablemente sea significativamente inferior a la real. El gobierno indicó que 6509 personas murieron en los terremotos. Sin embargo, alrededor de 5200 personas vivían en más de una decena de edificios de vivienda pública que se derrumbaron solo en La Guaira. Y cientos de otros edificios públicos y privados colapsaron en La Guaira y en otros lugares.
Los ingenieros estructurales dijeron que era difícil explicar el colapso total de unas torres modernas, incluso si están cerca de una falla activa durante un evento de sacudida inusualmente fuerte. Las normas de construcción modernas como la de Venezuela deberían haber prevenido eso, dijeron.
No está claro con exactitud cuán intensos fueron los impactos en los edificios, ya que Venezuela tiene un sistema de monitoreo y reporte sísmico deteriorado.
Pero Vitor Silva, un ingeniero estructural y sísmico afincado en Portugal que revisó la evidencia del lugar para el Times, dijo que “este tipo de colapso catastrófico es un indicio de que no se respetaron las normas sísmicas necesarias”. El resultado, agregó, son “edificios que simplemente no pueden resistir los terremotos que probablemente ocurran en esta región”.
Rodríguez disolvió la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales a inicios de este año. Representantes de su gobierno no respondieron a un correo electrónico que detallaba nuestros hallazgos y solicitaba comentarios.
Para evaluar la causa del colapso masivo, el Times visitó el lugar y habló con exfuncionarios del gobierno, un contratista y trabajadores involucrados en el proyecto, expertos en ingeniería y normas de construcción, y muchos sobrevivientes. También obtuvimos planos de distribución de planta creados con modelos 3D e hicimos un examen estructural de los escombros utilizando fotografías terrestres y aéreas. Los funcionarios vinculados al proyecto se negaron a proporcionar planos estructurales, por lo que el Times utilizó los documentos disponibles y la evidencia física para formular sus conclusiones.
Encontramos varias debilidades de diseño y construcción que pueden haber contribuido al colapso.
El diseño fue una elección arriesgada
Los dos complejos fueron construidos en fases a partir de 2012 aproximadamente y se llamaban Opppe 26 y Opppe 27. Incluían un total de 16 torres con 12 pisos residenciales cada una.
Diez de esas torres colapsaron durante los terremotos.
Las torres se construyeron utilizando lo que se conoce como un diseño de pórtico resistente a momentos, en el que una cuadrícula de vigas y columnas interconectadas forma una jaula rectilínea. Tenían vigas y columnas de concreto reforzadas con barras de acero.
El diseño es popular en muchas partes del mundo, en parte porque permite espacios interiores abiertos y flexibilidad arquitectónica, dijo Silva, y agregó que “usar pórticos resistentes a momentos cerca de una falla activa no es inapropiado en sí mismo”.
Pero él y otros ingenieros dicen que puede ser una elección arriesgada para una región con alta amenaza sísmica porque debe diseñarse y construirse con precisión fina. Muchos países propensos a los terremotos, entre ellos Chile y Japón, han recurrido a diseños más sismorresistentes.
Para sobrevivir a un sismo, los edificios dependen de dos cualidades: rigidez y ductilidad. La rigidez reduce el balanceo, mientras que la ductilidad permite que este ocurra sin colapso. Los edificios de pórtico resistente a momentos dependen principalmente de la ductilidad, y sobreviven a los terremotos balanceándose de un lado a otro.
Sin embargo, después de revisar el video del colapso, Osman Ozbulut, un profesor de ingeniería civil en la Universidad de Virginia, señaló que estos edificios apenas se balancearon y, en su lugar, se volcaron casi de inmediato en una dirección. El colapso repentino sugiere una falta tanto de rigidez como de ductilidad.
No había muros estructurales
Una manera de agregar rigidez a estas estructuras y reducir la dependencia de la ductilidad, dicen los ingenieros, es incluir muros de concreto reforzados con acero. Se conocen como muros de corte.
Estos muros de corte se encuentran típicamente a lo largo de los muros perimetrales y junto a los cubos de ascensores y escaleras.
Buscamos evidencia de escombros de muros de concreto, lo que sugeriría la presencia de muros de corte. Pero no encontramos ninguno, sino solo los restos destrozados de ladrillos de arcilla, llamados relleno.
Incluso en los edificios que quedaron en pie, no había muros de corte visibles a lo largo de sus lados, solo muros de relleno sueltos.
Los ingenieros que revisaron las imágenes del lugar confirmaron nuestros hallazgos y notaron la ausencia de muros de concreto alrededor de los ascensores y las escaleras.
La disposición de las columnas era defectuosa
Los muros de corte no son la única manera de aportar rigidez a los edificios de pórtico resistente a momentos hechos de concreto reforzado.
Los diseñadores pueden colocar y dar forma estratégicamente a las columnas para proporcionar rigidez en todas las direcciones, ya que las ondas sísmicas son impredecibles en la forma en que pueden sacudir un edificio.
El análisis del video del terremoto junto a las torres realizado por ingenieros sísmicos en Nueva Zelanda muestra que el suelo bajo estas torres tembló aproximadamente en esta dirección.
Estas torres empleaban columnas rectangulares, que son más débiles cuando se les empuja en sus caras anchas. Todas las columnas eran paralelas, por lo que el lado débil de cada columna miraba en la misma dirección.
Por esa razón, una práctica común entre los diseñadores es orientar algunas columnas de manera diferente respecto a otras para permitir que los edificios resistan eficazmente las fuerzas en todas las direcciones.
“Parecería una pequeña elección de diseño, pero las columnas rectangulares pueden convertirse en una vulnerabilidad en todo el edificio”, dijo Ozbulut. “Los edificios no pueden permitirse el lujo de ser fuertes en una sola dirección”.
Un análisis de los escombros de una de las torres mostró que la torre colapsó en la dirección en la que sus columnas eran más débiles.
La construcción fue deficiente
Los ingenieros dicen que incluso con un diseño más sólido, la mala calidad de construcción podría haber sellado el destino de las torres.
Santiago Pujol, un experto en ingeniería sísmica radicado en Nueva Zelanda, señaló la mera complejidad de las juntas de columna y viga, donde las barras de refuerzo densamente empaquetadas tienen que ser colocadas en una disposición precisa antes de verter el concreto.
“Muy a menudo, los trabajadores que colocan las barras de refuerzo no son personas que hayan sido muy capacitadas”, dijo Pujol.
“Pueden ser bastante hábiles en lo que hacen, pero sobre todo se les paga para hacer las cosas rápido”, agregó. “No son relojeros”.
Para que un edificio de pórtico resistente a momentos sobreviva a un sismo, dicen los ingenieros, todo se reduce a las conexiones de columna y viga, que soportan la mayor tensión durante la sacudida. Las juntas deben flexionarse y permitir que el edificio se balancee sin caer.
Estas juntas usan amarres de acero que deben doblarse alrededor de la barra de refuerzo para evitar que una columna se pandee bajo las fuerzas sísmicas.
Sin embargo, los ingenieros que revisaron las imágenes dijeron que hubo casos en los que los amarres estaban doblados solo en un ángulo de 90 grados. Ceñir los amarres en el ángulo más estrecho de 135 grados requerido por la norma de construcción venezolana desde alrededor de la década de 1980 crea una junta más fuerte.
También debe haber un número suficiente de tales amarres espaciados de forma adecuada. En esta junta, no hay suficientes amarres, y dos de ellos están atascados y juntos, lo que reduce su efectividad, dijeron al Times varios ingenieros que revisaron las imágenes.
Identificamos alrededor de una decena de juntas en seis torres con fallos de construcción relacionados.
El colapso podría haber confundido algunas pistas. A pesar de eso, los ingenieros dijeron que era poco probable que los planos estructurales tuvieran errores similares. Eso sugiere que se trataba de errores en la construcción y la inspección de la obra, más que en el diseño.
“No pude encontrar ni un solo ejemplo aquí de un buen trabajo”, dijo Pujol, quien revisó la evidencia para el Times.
“Esto era un fallo”, agregó, “a punto de ocurrir”.
Por qué algunos edificios se mantuvieron en pie y otros cayeron
El día en que ocurrieron los sismos, Yormina Soto, de 37 años, vio colapsar las torres con un estruendo que la cubrió de escombros y sepultó a toda su familia inmediata —tres hijos adolescentes y su esposo— dentro de su apartamento.
Se salvó solo porque, por casualidad, estaba trabajando en una tienda al otro lado de la calle. Gritó por su familia mientras vecinos ensangrentados pasaban corriendo. “Fue una experiencia demasiado aterradora”, dijo, “ver morir a tanta gente”.
Residente del Opppe 27 desde 2013, Soto recibió las llaves de su apartamento en un momento en que el presidente de Venezuela, Chávez, prometía construir casas seguras y de calidad para quienes vivían en chozas y refugios para “que no haya más nadie en peligro de muerte”, dijo en un discurso en 2011.
Chávez, el fundador y pilar del movimiento socialista del país, finalmente llamó a su iniciativa Gran Misión Vivienda Venezuela.
Soto había creído en la promesa del presidente. Hoy, está llena de indignación, dijo, y de “un dolor tan grande que yo no creo que yo lo pueda superar”.
Los edificios cayeron tan rápido que, para muchas personas, escapar fue imposible. Muchos cuerpos fueron hallados en las escaleras, dijeron los rescatistas.
Soto y su familia también pueden haber sido víctimas de algo de mala suerte en lo que respecta a cómo tembló el suelo bajo su hogar.
El video original del colapso de las torres obtenido por el Times y analizado por dos ingenieros sísmicos en Nueva Zelanda brinda una posible explicación de cómo la sacudida del suelo en el lugar puede haber afectado las estructuras.
El video, filmado desde una panadería al otro lado de la calle del Opppe 26, muestra a personas que salen lanzadas violentamente mientras la intensa sacudida de los terremotos arrasa la zona.
Al extraer datos de movimiento cuadro por cuadro, los ingenieros descubrieron que el suelo cerca del Opppe 26 tembló principalmente de un lado a otro a lo largo de la avenida José María España, como se muestra en el video a continuación.
La dirección de la sacudida fue tal que las 10 torres del Opppe colapsadas, incluida aquella en la que vivía la familia de Soto, habrían sido empujadas o jaladas en la dirección en la que sus columnas eran más débiles.
Todas las torres tenían en gran medida el mismo diseño. Pero el análisis del lugar realizado por reporteros del Times e ingenieros muestra que aquellas que siguen en pie tenían una fila adicional de columnas, entre ellas algunas que eran ligeramente más gruesas. Las torres sobrevivientes estaban situadas en un ángulo de 90 grados con respecto a los edificios colapsados. Así que esas torres fueron sacudidas en la dirección más fuerte de sus columnas y se mantuvieron en pie, aunque solo como armazones vacíos.
Otro equipo sismológico que analizó un video del sismo más cerca de la falla observó una sacudida del suelo muy fuerte aproximadamente en la misma dirección. Sin embargo, la importancia de la sacudida para las dos torres del Opppe no está clara, ya que las torres estaban a unos 2,5 kilómetros de distancia, y el movimiento del suelo puede variar de un lugar a otro.
Una intensa campaña de vivienda que fue un salvavidas político
El partido gobernante de Venezuela construyó las torres de la Opppe cuando su propia supervivencia estaba bajo amenaza.
Chávez anunció su Gran Misión Vivienda en 2011, cuando su movimiento se disponía a enfrentar una elección fundamental al año siguiente. Luego, el presidente anunció que tenía cáncer. Meses antes, miles de venezolanos, muchos de ellos simpatizantes de Chávez, perdieron sus hogares debido a deslaves devastadores.
La presión estaba al máximo. El presidente prometió tres millones de viviendas para 2019. El objetivo era darle a cada víctima del desastre un lugar donde vivir. Andrés Izarra, un ministro del gobierno en ese momento, comparó la campaña de construcción de viviendas con un “esfuerzo de guerra”, y agregó: “Así es como fuimos reelegidos”.
Chávez murió a principios de 2013 y Nicolás Maduro se convirtió en presidente. Los problemas con los edificios surgieron casi de inmediato tras su inauguración. Cables eléctricos defectuosos causaron incendios y el sistema de aguas residuales se desbordó, según entrevistas y reportes de los medios de comunicación.
Dos trabajadores de la construcción que ayudaron a construir el Opppe 27 dijeron en entrevistas que se les había indicado que racionaran los materiales. Uno de ellos, Ramón Iriarte, dijo que si su cuadrilla de obra no tenía suficiente concreto, se les indicaba que hicieran rendir el material mezclándolo con otros productos.
Y todo tenía que hacerse lo más rápido posible, dijo. A los trabajadores se les dijo que no se les pagaría a menos que cumplieran con ciertos plazos. Las inspecciones parecían superficiales. Recordó que “se hablaba mucho de que el gobierno tenía que entregar los apartamentos”.
Expertos en construcción en Venezuela cuestionaron públicamente por qué las torres se habían construido tan cerca de una falla, advirtiendo que serían vulnerables ante un sismo.
Algo fundamental para construir estructuras capaces de resistir sismos es una comprensión del terreno debajo de ellas, incluyendo qué tan cerca está de una falla y si es blando o sólido.
Los diseñadores optaron por construir a lo largo de la costa de baja altitud, una región con suelo blando, lo que puede amplificar el movimiento en un sismo.
Pero Andreas Prypchan, un ingeniero venezolano que dijo haber sido contratado para producir cálculos estructurales para los edificios de la Opppe, dijo que se le pidió que los hiciera para solo tres parcelas hipotéticas, mas no para el terreno específico donde se construyeron las torres que colapsaron. Añadió que no los habían hecho para algún sitio específico.
No está claro si la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales contrató a otro ingeniero para hacer cálculos específicos del lugar.
Chávez designó al arquitecto Farruco Sesto para dirigir el programa de la Opppe. En un evento público en 2021, Sesto dijo que su equipo no había hecho estudios de suelo antes de la construcción, según la cobertura de los medios de comunicación.
Contactado por teléfono, Sesto dijo que su equipo había hecho los estudios, pero se negó a hablar sobre por qué se habían caído los edificios.
“A mí no me parece sano periodísticamente un interés en un puñado de edificios de la Gran Misión que se cayeron cuando se cayeron cientos de edificios privados”, dijo.
¿Puede Venezuela reconstruir de forma segura?
Murieron tantas personas en los dos complejos de la Opppe, que tres meses después de los terremotos todavía se estaban sacando cuerpos de los escombros.
Muchos sobrevivientes ahora no tienen hogar y viven en carpas o con familiares.
Una entidad del gobierno está investigando por qué cayeron las estructuras, dijo Francisco Garcés, ministro a cargo de la comisión.
Poco después de los sismos, el gobierno dijo que ya había identificado parcelas para reconstrucción en La Guaira.
Con la evidencia forense disponible en la actualidad, sigue sin estar claro si los edificios destruidos en Venezuela, entre ellos los dos complejos de la Opppe, cumplían con las normas sísmicas, y si la norma en sí misma era lo suficientemente estricta para torres construidas tan cerca de una falla. Se está llevando a cabo una actualización de la norma.
Algunas prácticas arraigadas y ahorros de costos pueden haber influido en la forma en que estas estructuras se construyeron.
“Si algo se ha hecho de la misma manera en muchos lugares o durante muchos años, entonces, la pregunta siempre es: ‘Bueno, ¿por qué deberíamos cambiarlo?’”, dijo Pujol.
Los ingenieros con quienes habló el Times dijeron que agregar muros de corte de concreto —de los cuales el Times no encontró ningún rastro en los complejos del Opppe 26 y 27— era una de las mejores formas de hacer las estructuras más sismorresistentes. “No va a ser un gran costo, y tal vez esos muros de corte salven vidas”, dijo Baris Erkus, ingeniero estructural radicado en Estambul.
