El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó este domingo a Estados Unidos de planear "en secreto" una ofensiva terrestre mientras en público envía mensajes de paz para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Desde hace semanas, el Presidente Donald Trump mantiene la ambigüedad sobre esta posibilidad.
Según el Washington Post, que cita a responsables estadounidenses anónimos, el Pentágono se prepara para llevar a cabo operaciones terrestres de varias semanas que no serían una invasión a gran escala, sino incursiones en territorio iraní de las fuerzas especiales. El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, había descartado esta hipótesis el viernes, asegurando que los "objetivos" de guerra en Irán podrían alcanzarse sin el envío de tropas de tierra."Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre", dijo Qalibaf en un comunicado divulgado por la agencia oficial de noticias IRNA.
Un buque estadounidense de asalto anfibio, al frente de un grupo naval que incluye a unos 3 mil 500 marinos y soldados del cuerpo de Marines, llegó el viernes a la región. En paralelo, siguen los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra que estalló el 28 de febrero con la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán. Representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reúnen este domingo y lunes en Islamabad, la capital pakistaní, para conversaciones sobre el conflicto. La guerra sigue afectando la economía mundial y este domingo la Guardia Revolucionaria, el ejército ideológico de Irán, reivindicó los ataques de la víspera contra dos de las fundiciones de aluminio más importantes del mundo, situadas en Baréin y Emiratos Árabes Unidos. Según los Guardianes, las dos plantas -Aluminium Bahrain (Alba) y Emirates Global Aluminium (Ega)- "desempeñan un papel importante en el suministro de las industrias militares del ejército estadounidense".
