LA HABANA (AP) — El primer barco de una flotilla internacional organizada por grupos de activistas que trae ayuda humanitaria a Cuba llegó el martes por la mañana al puerto de La Habana con unas 30 personas a bordo y paneles solares, bicicletas, alimentos y medicinas.
“Es ilegal, ese tipo de guerra económica no debería existir, esa actitud de un Estado pirata que no respeta el derecho internacional”, expresó a periodistas el activista Thiago Ávila, quien bajó de la nave bautizada “Granma 2.0” en homenaje al barco que trajo al fallecido presidente Fidel Castro a la isla en 1956.
“Estos barcos son una gota en un océano de necesidades… al mismo tiempo es un gesto de solidaridad”, expresó Ávila. La embarcación zarpó la semana pasada del mexicano Puerto Progreso, en Mérida, y otras dos se sumaron desde otros puertos y están en camino a la isla.
La flotilla forma parte de una caravana denominada “Nuestra América Convoy a Cuba” con más de 650 participantes de 33 países —que en su mayoría arribaron por vía área— que se dieron cita desde este fin de semana en la isla y fueron recibidos por el presidente Miguel Díaz-Canel el viernes.
Entre los visitantes de estos días estuvieron figuras como el parlamentario británico Jeremy Corbyn, la senadora colombiana Clara López, el español Pablo Iglesias y el líder sindicalista estadounidense Chris Smalls. También el famoso trío irlandés de hip-hop Kneecap.
El cerco energético impuesto por el presidente Donald Trump en enero para presionar un cambio de modelo político en la isla se sumó a cinco años de profunda crisis económica derivada de la paralización por la pandemia de COVID-19 y las sanciones previas de Estados Unidos contra la nación caribeña.
La isla sufre falta de transporte, recortes en las jornadas laborales, cancelación de vuelos y sobre todo apagones, incluidos dos nacionales en los últimos días.
Trump y su secretario Marco Rubio –cuyos padres emigraron de Cuba en los años 50— dijeron que estaban dispuestos a “tomar” la isla. Las autoridades de ambos países reconocieron que mantienen negociaciones, cuyos detalles no se han revelado.
La semana pasada el viceministro de Energía y Minas, Argelio Abad Vigo, detalló que el país acumula tres meses sin recibir diésel, fuel oil, gasolina, turbocombustible para la aviación y gas licuado de petróleo, los cuales son vitales para la economía y la generación de electricidad. Cuba apenas produce el 40% del combustible que consume.
Líderes de varios países y organizaciones sociales advirtieron que Cuba podría estar al borde de una crisis humanitaria. México, China, Brasil, Italia y hasta grupos no gubernamentales de Estados Unidos enviaron cooperación.
La ayuda internacional suele ser entregada gratuitamente por el Estado mediante la red de tiendas que la población usa para surtirse de alimentos, salvo que un donante especifique que desea que algún envío tenga un destino concreto, como medicinas para hospitales.
Muchas personas vieron desde la avenida del Puerto la llegada de esta nave con sus banderas y tripulantes dando vivas.
“Es importante la ayuda para nosotros, para que se vea que la revolución no está sola”, dijo a The Associated Press Antonia Santamaría, una jubilada de 72 años, mientras veía llegar lentamente la embarcación al atracadero.
