Pakistán.- Pakistán afirmó hoy que atacó durante la noche escondites de milicianos en la región afgana de Kandahar, al tiempo que los combates que estallaron entre los dos vecinos a finales del mes pasado no muestran señales de disminuir.

Los enfrentamientos transfronterizos, que han incluido ataques aéreos paquistaníes en la capital afgana, Kabul, son los más mortíferos hasta ahora entre las dos naciones del sur de Asia.

Islamabad se ha referido al conflicto como una "guerra abierta", lo que aumenta la preocupación por la estabilidad regional cuando la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán envuelve a Medio Oriente y más allá.

En una publicación en la red social de X, el ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, señaló que el ejército había atacado instalaciones de almacenamiento de equipos e "infraestructura de apoyo técnico" en ataques nocturnos en Kandahar.

Por su parte, el portavoz del Gobierno afgano, Zabiullah Mujahid, indicó que Pakistán había atacado dos lugares: un sitio utilizado por guardias de seguridad durante el día que estaba vacío por la noche, y un centro de rehabilitación de drogas que sufrió daños leves. Añadió que no hubo víctimas, pero que los ataques mostraban que Pakistán "sigue

invadiendo y avivando el fuego de la guerra".

El Ministerio de Defensa de Afganistán informó que llevó a cabo un ataque contra un campamento del ejército paquistaní en la zona de Waziristán del Sur, en Pakistán, en represalia por los ataques en Kandahar. Afirmó que el ataque destruyó la mayor parte del centro de mando del campamento y otras instalaciones, y causó numerosas bajas al ejército paquistaní.

El Ministerio de Información de Pakistán rechazó la afirmación por considerarla "propaganda", y sostuvo que un pequeño dron fue derribado y que "no se alcanzó ninguna instalación o infraestructura militar".

Afganistán también aseveró que realizó operaciones dentro de Pakistán al otro lado de la frontera desde las provincias de Kunar y Nangarhar, y aseguró haber capturado un puesto militar paquistaní y haber matado a varios soldados. Pakistán también rechazó esas afirmaciones.

Pakistán acusa a los gobernantes talibanes de Afganistán de dar refugio a grupos milicianos, en particular a los talibanes paquistaníes, o Tehrik-e-Taliban, que cometen ataques dentro de Pakistán. Afganistán niega la acusación e insiste en que no permite que su territorio se utilice contra otros países.