"Una de las aeronaves cayó en el oeste de Irak y la segunda aterrizó sin contratiempos. No se debió a fuego hostil ni a fuego amigo", señaló en un comunicado el Comando Central de Estados Unidos, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.
El KC-135 es al menos la cuarta aeronave militar estadounidense perdida durante el conflicto, después de que tres F-15 fueran derribados por fuego amigo sobre Kuwait.
