Irán afirmó hoy que afronta una "guerra a gran escala" contra Estados Unidos, que lanzó una nueva ola de bombardeos nocturnos contra su territorio, incluida una ciudad en la que se encuentra una central nuclear.

"La realidad es que hoy la República Islámica de Irán está inmersa en una guerra a gran escala", expresó el Presidente iraní, Masud Pezeshkian, y añadió que deben "ser realistas y aceptar las consecuencias naturales de esta resistencia", según un comunicado de la Presidencia.

Desde hace una semana, el alcance de los bombardeos estadounidenses se extiende mucho más allá de las regiones del sur de Irán, donde se habían limitado desde la reanudación de las hostilidades el 7 de julio, para llegar al centro y al noroeste del país, según fuentes locales.

Por novena noche consecutiva, Washington lanzó una serie de ataques contra Irán a las 23H00 GMT de ayer, anunció en la red social de X el Comando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom).

La andanada dejó un muerto y varios heridos en Tabriz (noroeste), a más de mil kilómetros del Golfo, reportaron autoridades locales.

Varias personas más resultaron heridas durante ataques en la ciudad de Urmia, ubicada en la provincia vecina, según varios funcionarios.

Washington aseguró apuntar a instalaciones militares, pero Teherán le acusó de llevar a cabo ataques en localidades, en particular en Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear en funcionamiento del país.

La central de Darkhovin, aún en construcción, también fue blanco de ataques, según Irán.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que las últimas ofensivas militares contra Irán fueron en honor a los miembros de las fuerzas armadas estadounidenses fallecidos en los últimos días.

Dos militares estadounidenses murieron el viernes en ataques contra una base en Jordania, y otro soldado falleció ayer durante la destrucción controlada de municiones sin explotar procedentes de un dron iraní en el norte de Irak.

En total 17 militares estadounidenses murieron desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.

En el lado iraní el último balance oficial publicado el viernes da cuenta de 50 muertos y más de 500 heridos desde la reanudación de los combates a comienzos de julio.