Un niño de cinco años fue violado por varios hombres en Francia en un nuevo caso de abuso sexual que sacude al país, tras las agresiones de Dominique Pelicot, contra su esposa, Gisèle, y las denuncias contra Joël Le Scouarnec, un cirujano francés acusado de haber agredido durante décadas a centenares de pacientes.

La Fiscalía de Lille ha anunciado la imputación de 10 hombres, con edades entre los 29 y los 50 años, dentro de una investigación abierta en febrero del año pasado por la presunta violación bajo sumisión química del menor.

Su padre se encuentra entre los implicados, y está acusado de agresión sexual con incesto y complicidad en violación y agresión sexual agravada contra su hijo.

La investigación comenzó hace un año, el 15 de febrero de 2025, después que se denunciara una fiesta "chemsex" -consumo de drogas con fines sexuales- la noche anterior en Lille, en el norte de Francia.

En un comunicado el pasado martes, la Fiscalía local indicó que el padre del menor lo "puso en contacto con hombres adultos" y sufrió esa noche "violencia sexual agravada por el uso de sustancias químicas".

La pesquisa abarcó hechos que fueron cometidos entre noviembre de 2024 y la noche de la fiesta, que incluyen "violación y agresión sexual con administración de una sustancia a la víctima, sin su conocimiento, para mermar su juicio o el control de sus actos".

El menor se encuentra con su madre, quien se separó del padre antes de los hechos. Todos los acusados están en prisión preventiva.

El diario local Dernières Nouvelles d'Alsace informó que al menos uno no estaba acusado de participar, sino de haber recibido un video y no haberlo denunciado a las autoridades.

Uno de los principales sospechosos se suicidó mientras estaba en prisión preventiva en junio del año pasado, señaló la fiscalía, sin proporcionar más detalles sobre su identidad.

Según informó la cadena BFM, las autoridades no solo investigan las agresiones cometidas contra el menor, sino que también imputan a los sospechosos por "maltrato a un animal doméstico" y por "una presunta agresión sexual en grupo contra el animal", sin que se hayan dado más detalles al respecto.

Casos recientes

El caso se inscribe en una serie de procesos judiciales recientes que han sacudido a Francia por el uso de drogas para anular la voluntad de las víctimas.

Uno de los antecedentes más impactantes fue el juicio por las agresiones sufridas por Gisèle, quien fue atacada sexualmente durante años por numerosos hombres mientras se encontraba inconsciente, tras haber sido drogada de manera reiterada por su entonces esposo, Dominique Pelicot.

Meses más tarde, la justicia francesa volvió a enfrentar un proceso que conmocionó al país con la causa contra el cirujano Joël Le Scouarnec.

Durante años, el médico habría aprovechado intervenciones quirúrgicas y procedimientos médicos para abusar de pacientes -principalmente menores- tanto en hospitales públicos como en su práctica privada, cuando estos se encontraban bajo sedación o anestesia.

Ambos casos concluyeron con sentencias: Pelicot y Le Scouarnec recibieron la condena máxima contemplada por la ley francesa para este tipo de delitos, 20 años de prisión.