Miles de personas se reúnen frente al Palacio Real para despedir al Rey Harald V, fallecido a los 89 años tras 35 años de reinado.

Miles de personas se reunieron frente al Palacio Real de Noruega para rendir homenaje al Rey Harald V, hasta ahora decano de los monarcas europeos, fallecido este viernes a los 89 años tras tres décadas y media de reinado.

"Con profunda tristeza anunciamos que Su Majestad el Rey Harald nos dejó el día de hoy. El Rey Harald falleció apaciblemente en el hospital nacional (Rikshospitalet) el viernes 28 de agosto", informó el Palacio en un comunicado.

Su hijo, Haakon, se convierte automáticamente en el nuevo monarca y reinará bajo el nombre de Haakon VIII.

Haakon, de 53 años, asume el mando de una monarquía que durante mucho tiempo fue elogiada por su modernidad y modestia, pero que en los últimos años se ha visto sacudida por una serie de escándalos.

El Parlamento noruego indicó que Haakon prestará "el juramento de lealtad a la Constitución" el próximo 1 de septiembre.

El nuevo Rey llegó al palacio acompañado de su hija Ingrid Alexandra, de 22 años y nueva Princesa heredera, para comunicar oficialmente al Gobierno el fallecimiento de su padre.

En un comunicado, agradeció "al Gobierno y al pueblo noruego su apoyo y condolencias hacia la familia real en estos momentos".

Por su parte, el primer ministro, Jonas Gahr Store, declaró en un discurso poco después de reunirse con el nuevo monarca que Noruega recordará "al Rey Harald por su amor hacia su pueblo, por su sentido del humor y su calidez, y por su fe inquebrantable en nosotros".

Harald estaba hospitalizado desde el pasado 17 de agosto y padecía anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre que provoca una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos.

Una comitiva de vehículos con el féretro del Rey partió del Hospital Universitario de Oslo el viernes por la tarde y trasladó al difunto monarca en un recorrido de 20 minutos hasta el Palacio Real, según imágenes televisadas.

El palacio indicó que, tras su llegada, el público podrá visitar y ver al monarca en la capilla.

A pesar de la lluvia, miles de noruegos se congregaron frente al Palacio de Oslo, donde dejaron montones de flores, tarjetas, peluches y banderas noruegas.

"Era el Rey del pueblo", declaró a AFP Kristoffer Hamre, uno de los presentes.

"Claro que es triste. Es un símbolo de nuestro país", dijo a AFP Maja Otvik, de 36 años.

El Gobierno decretó luto nacional hasta el día de los funerales, cuya fecha todavía se desconoce.