El Gobierno del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó suspender la perforación de nuevos pozos para la construcción del muro fronterizo en Nuevo México, luego de que ganaderos advirtieran que la extracción de agua subterránea podría agravar la sequía y poner en riesgo sus operaciones.

La medida afecta temporalmente las obras de una de las principales prioridades de Trump: completar el muro fronterizo de 46 mil millones de dólares que se extiende por cuatro estados.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), encargada del proyecto, confirmó que instruyó a los contratistas a dejar de perforar nuevos pozos en Nuevo México.

La agencia no precisó si continuará la extracción de agua de los pozos ya construidos.

CBP indicó que colaborará con el Gobierno de Nuevo México y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para desarrollar una estrategia sobre el uso de aguas subterráneas.

La agencia sostiene que el agua es necesaria para fabricar concreto, construir caminos de acceso y controlar el polvo generado por las obras.

La decisión llega después de que productores ganaderos denunciaran que los contratistas pretendían extraer grandes volúmenes de agua de acuíferos utilizados para abastecer al ganado en una región golpeada por años de sequía.

"Nos pondría en una situación catastrófica inmediata. Podría sacar a algunas personas del negocio, incluidos nosotros", dijo Russell Johnson, un ganadero cuya propiedad se extiende a lo largo de la frontera.

La Oficina del Ingeniero Estatal de Nuevo México informó que tiene registro de al menos ocho pozos perforados a lo largo de la frontera sin los permisos estatales correspondientes.

Agregó que todo pozo, incluso en terrenos federales, debe contar con autorización antes de perforarse o extraer agua.

La CBP no respondió a preguntas sobre si el Gobierno federal considera que puede bombear agua subterránea en tierras federales sin supervisión estatal.

Tom Patterson, presidente de la Asociación de Ganaderos de Nuevo México, cuestionó que los contratistas optaran por perforar nuevos pozos en lugar de comprar agua a municipios o productores locales, como ocurrió durante la construcción del muro en el primer mandato de Trump.

Johnson, exagente de la Patrulla Fronteriza, dijo que apoya la construcción del muro y reconoció que los cruces irregulares por su propiedad disminuyeron de forma significativa.

Sin embargo, sostuvo que el proyecto no debe comprometer el suministro de agua del que dependen los ranchos de la zona.

La suspensión de las perforaciones también provocó un enfrentamiento político en Nuevo México.

El candidato republicano al Congreso Greg Cunningham y el representante demócrata Gabe Vasquez se atribuyeron el mérito de haber presionado a la Administración Trump para frenar temporalmente las perforaciones.