A un árbitro de Somalia seleccionado para la Copa Mundial se le denegó la entrada a Estados Unidos días antes del comienzo del torneo, según dijeron el lunes las autoridades fronterizas estadounidenses, y no participará.
El árbitro, Omar Artan, era uno de los 52 árbitros seleccionados para la Copa Mundial de la FIFA de este verano en Norteamérica. Es uno de los siete árbitros africanos elegidos para el torneo, y fue nombrado árbitro del año en 2025 por la Confederación Africana de Fútbol, que rige el fútbol en África.
Artan voló al Aeropuerto Internacional de Miami el sábado, cinco días antes del primer partido del torneo, el jueves, pero se le impidió entrar en el país, según un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos.
“El viajero fue sometido a una inspección adicional, parte rutinaria del proceso de inspección de la CBP cuando los agentes necesitan verificar información o determinar la admisibilidad”, decía el comunicado.
“Tras la inspección, se determinó que el viajero, árbitro de la Copa Mundial de la FIFA, era inadmisible debido a preocupaciones de investigación de antecedentes y se le denegó la entrada”, dijo, añadiendo que las decisiones se toman caso por caso.
La FIFA confirmó en un comunicado que se había denegado la entrada a Artan, y dijo que no podría oficiar en la Copa Mundial. “La FIFA no interviene en los procesos migratorios de los países anfitriones, incluidas las adjudicaciones de visados, y ha sido informada por las autoridades de que el estatus de Artan no se modificará por el momento”.
Parece ser el ejemplo más reciente en el que la política internacional afecta el proceso de concesión de visados para las personas que participan en el torneo. La semana pasada, los miembros de la selección de fútbol de Irán obtuvieron visados para entrar en el país tras meses de incertidumbre provocada por el conflicto de Estados Unidos con Irán. Sin embargo, se le negó la entrada a Estados Unidos a más de una decena de miembros del personal de apoyo del equipo.
El gobierno de Donald Trump ha impuesto severas restricciones en materia de viajes y visados a Somalia, país del este de África. En diciembre, el presidente Trump señaló a los inmigrantes del país, llamándolos “basura” en una diatriba xenófoba en la Casa Blanca en la que afirmó que Somalia “ni siquiera es un país”.
Al mismo tiempo, el Pentágono ha estado colaborando con el gobierno de Somalia para llevar a cabo decenas de ataques aéreos contra objetivos militantes en el país. Somalia, una república federal, se ha encaminado en los últimos 15 años hacia un Estado estable, pero el gobierno se enfrenta a la insurgencia del grupo militante Al Shabaab.
Artan es aclamado en Somalia como alguien que ha alcanzado una posición de relevancia internacional en el deporte a pesar de las dificultades del país, y su rechazo fue sentido por muchos.
“Cuando recibí la noticia, casi me desplomo porque tenía muchas esperanzas puestas en él”, dijo Ibrahim Abukar Ahmed, de 27 años, residente en Mogadiscio, la capital somalí. “Hoy es un día triste no solo para Artan, sino para millones de somalíes”.
