Una nueva tormenta invernal dejó hoy más de 30 centímetros de nieve en algunas zonas del noreste de Estados Unidos, incluida la ciudad de Nueva York, lo que provocó la paralización casi total del transporte para más de 40 millones de residentes.
Las peligrosas condiciones forzaron el cierre carreteras, interrumpieron el servicio ferroviario y obligaron a cancelar unos 5 mil 700 vuelos.
Miles de hogares y negocios se quedaron sin electricidad y las autoridades, entre ellas el Alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenaron a los residentes que no salieran a la calle para que los equipos de emergencia pudieran limpiar las calles. Muchas escuelas cerraron en toda la región. "Insto a todos los neoyorquinos a que se queden en casa", pidió Mamdani. La segunda gran tormenta invernal que afecta la costa este del país en menos de un mes provocó frustración en parte de la ciudadanía.El Servicio Nacional de Meteorología advirtió sobre la tormenta y sus efectos continuarán durante gran parte del día.
Esta tormenta llega poco después de que el este del país recuperara tras el paso devastador de otro frente frío que causó más de 100 muertes. "La ciudad de Nueva York no se ha enfrentado a una tormenta de esta magnitud en la última década", dijo el domingo el alcalde Mamdani tras declarar el estado de emergencia. En Central Park, en el corazón de esta ciudad de más de ocho millones de habitantes, se acumularon 38 centímetros de nieve, la mayor cantidad acumulada por una sola tormenta en más de cinco años. Grandes ciudades como Nueva York, Filadelfia y Boston anunciaron la habilitación de centros de calefacción dedicados para las personas que quedaran atrapadas en la calle por el frío.
