Washington DC, Estados Unidos.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que sus aliados en Medio Oriente alcanzaron los parámetros de un nuevo acuerdo con Irán para poner fin a la guerra iniciada hace cinco meses, por lo que decidió cancelar, por ahora, nuevos ataques militares.

En un mensaje publicado en redes sociales, Trump afirmó que el entendimiento en negociación incluiría la reapertura "inmediata, completa y total" del Estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní.

"En respuesta a esta petición, he accedido, por el bien futuro del mundo y, asimismo, por la supervivencia de un Irán próspero y exitoso, a cancelar el ataque, siempre y cuando podamos llegar rápidamente a un acuerdo", escribió el Mandatario.

De acuerdo con Trump, Israel aceptó sumarse al esfuerzo encabezado por Washington para concretar un acuerdo definitivo con Teherán. Sin embargo, las autoridades iraníes no reaccionaron públicamente a sus declaraciones.

El anuncio representó un giro respecto a la postura que el propio Presidente estadounidense había expresado apenas un día antes, cuando afirmó que evaluaba reanudar ataques militares de gran escala para presionar al régimen iraní a negociar.

El Departamento de Estado de Estados Unidos incluso emitió nuevas alertas de seguridad para los estadounidenses en 10 países de la región, instándolos a extremar las precauciones debido a la escalada de tensiones con Irán.

Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero, dando inicio a una guerra que, según Trump, tenía como objetivo destruir la capacidad misilística de Teherán, impedir que obtuviera un arma nuclear y poner fin a su apoyo a los grupos armados aliados. Sin embargo, los objetivos y plazos declarados para el conflicto han cambiado repetidamente.

Mientras el Presidente estadounidense analizaba una nueva ofensiva, Arabia Saudí manifestó su preocupación por las posibles consecuencias de una escalada militar.

De acuerdo con personas familiarizadas con la conversación, el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, expresó esos temores durante una llamada telefónica con el Presidente estadounidense.

Según esas fuentes, Riad teme que, si Washington lanza ataques contra infraestructura estratégica iraní, Teherán responda con represalias contra instalaciones energéticas saudíes y de otros países del Golfo.

Aunque Arabia Saudí participó esta semana junto con Estados Unidos en ataques contra instalaciones utilizadas por milicias respaldadas por Irán en Irak, el reino ha insistido en que ambas partes retomen las negociaciones para evitar una mayor escalada regional.