Un ciudadano de la tercera edad, cuya identidad se mantiene en reserva, alzó la voz para denunciar el robo de su pensión a manos de agentes policiacos en un retén carretero y alertar a la población sobre los riesgos de que adultos mayores puedan viajar solos y de noche.
El afectado relató que los hechos ocurrieron el pasado jueves 17 de septiembre, cuando abordó junto a su esposa un autobús de la empresa Ómnibus de México a las seis de la tarde en Ciudad Juárez, con destino a Zacatecas, Saltillo y Torreón.
Tras avanzar aproximadamente tres horas de camino y estando en plena noche, la unidad fue detenida en un retén de seguridad ubicado pasando Villa Ahumada, antes de llegar a Sueco.
Mientras se encontraba adormilado, el viajero observó aproximarse a dos agentes, un hombre y una mujer, que sin previo aviso, el oficial masculino le ordenó ponerse de pie y lo trasladó a un asiento vacío donde quedó prácticamente arrinconado.
En ese lugar, el elemento procedió a agredirlo físicamente; de acuerdo con el testimonio del afectado, el oficial, "valido de su autoridad y fortaleza física, se abalanzó sobre mí, entre empujones y hurgando frenéticamente en mi ropa, y me bolseó, a pesar de mis protestas”.
Ante la agresión, la víctima intentó explicarle que requerían de los recursos económicos para solventar los gastos de su trayecto, señalando que "al viajar con mi esposa, necesitábamos el dinero para pagar por los traslados, así como en hoteles y restaurantes”; pero ese a los reclamos del afectado, el agente continuó con la revisión arbitraria.
Al reanudar la marcha el camión, el ciudadano procedió a revisar el efectivo que conservaba consigo y constató la sustracción de sus pertenencias.
"Empero, al contar el efectivo que tenía en mis manos, ya con el autobús en marcha, noté que faltaban varios miles de pesos, es decir, que había sido víctima de un robo", expresó con indignación el afectado.
El atropello provocó un severo impacto emocional en su cónyuge, quien "se quedó temblando de miedo", además de causar atemorizamiento entre los escasos pasajeros que fueron testigos de los hechos.
Tras sufrir la pérdida del dinero correspondiente a su pensión, el denunciante calificó el suceso como un "indigno atropello" y lamentó la existencia de elementos policiacos que "sin el menor escrúpulo enloden el uniforme cuando perpetran abusos en contra de los ciudadanos, incluso vejando criminalmente y despojando del dinero de su pensión a personas de la tercera edad”.
Con el propósito de salvaguardar la integridad de otros viajeros vulnerables, el afectado emitió una serie de advertencias para las familias de personas adultas mayores ante lo que calificó como "canalladas" en las carreteras.
En su llamado, recomendó que los familiares sugieran a los adultos mayores "que no viajen de noche, y menos sin compañía, para evitarles el riesgo de que sufran esta clase de asaltos, así como no llevar más que el dinero estrictamente necesario”.
Finalmente, el ciudadano exigió a los mandos responsables de la seguridad pública la implementación de "filtros que impidan la pertenencia a ellas de elementos que, como lobos entre las ovejas, son capaces de desvalijar hasta a ancianos indefensos, deshonrando el uniforme, que debería ser sagrado".
Concluyó recordando a las instituciones y a la sociedad que "las vidas humanas poseen el mismo valor, a despecho de la edad cronológica que se tenga y de las desventajas físicas de los adultos mayores".
