La fuerza de la lluvia en estos últimos días provocó un deslave de grandes dimensiones en la calle Ortachiques, del fraccionamiento Águilas de Zaragoza, donde el agua prácticamente se llevó por completo un tramo de la vialidad de aproximadamente 125 metros de largo y 15 metros de ancho, dejando expuesta la infraestructura hidráulica y generando riesgo para dos viviendas ubicadas a unos metros de la zona afectada.
Durante la actualización sobre las afectaciones provocadas por las lluvias, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) aclaró que el daño registrado en este punto no corresponde a un hundimiento, sino a un deslave provocado por la fuerza y el volumen del agua. El director de la JMAS, Alberto Paredes, explicó que a diferencia de los hundimientos que se presentan cuando colapsa una tubería o un colector y se abre el pavimento, en este caso la corriente arrastró completamente la calle. “Esto no fue un hundimiento, fue un deslave de toda la vialidad, la lluvia se llevó toda la calle”, explicó.Pendiente el drenaje
La dependencia dijo que desde el momento en que se detectó la afectación se comenzó a trabajar para restablecer los servicios básicos. Como primera acción se logró poner la línea de agua potable, mientras que el drenaje quedó pendiente de intervención debido a las condiciones del terreno. Para este viernes, la JMAS esperaba el ingreso de maquinaria y material con el apoyo de Obras Públicas estatales para comenzar con los trabajos necesarios y recuperar el tramo afectado, la prioridad dijo Paredes, es reparar las líneas hidráulicas, restablecer el drenaje y posteriormente iniciar con el relleno y recuperación de la superficie. El director de la dependencia estimó que será necesario intervenir en alrededor de 125 metros de tubería de agua, además de realizar los trabajos correspondientes para recuperar la infraestructura sanitaria. Uno de los principales focos de preocupación en el sector son dos viviendas ubicadas prácticamente a un costado del deslave. La JMAS informó que personal de Protección Civil identificó dos casas como las de mayor riesgo, por lo que sus habitantes fueron evacuados de manera preventiva. El director explicó que el riesgo está relacionado con la cercanía de las viviendas con el área donde la corriente provocó el desprendimiento del terreno y destruyó la vialidad. Gibrán Solís, director de Limpia del Municipio, confirmó que las dos viviendas continúan siendo consideradas como puntos de posible riesgo. “Se tienen dos casas como posible riesgo por lo cerca que está el deslave de los cimientos de las bardas”, dijo al referirse a la información proporcionada por Protección Civil. El funcionario agregó que durante la contingencia también se registró la afectación de un par de viviendas, principalmente por el derrumbe de bardas, y que, en cuanto a los servicios, algunas de las casas del sector mantenían electricidad, mientras que una de las viviendas quedó sin suministro eléctrico debido a que la barda que se derrumbó afectó la conexión de la mufa. Asimismo, Solís dijo que el Gobierno municipal actualmente mantiene coordinación con la JMAS para atender el punto y explicó que los trabajos de recuperación dependen en primera instancia de la reparación de la infraestructura hidráulica. Además, dijo que las cuadrillas de Limpia también participan en el retiro de tierra y material de arrastre generado por las lluvias, mientras que otras áreas municipales trabajan en la identificación de hoyos y zonas de riesgo.Vecinos están preocupados
Para los habitantes del sector, el deslave representa una preocupación no solamente por la pérdida de la vialidad, sino por el riesgo que representa para las familias que viven junto al punto afectado. Juan Carlos, vecino de Águilas de Zaragoza, relató que la lluvia fue particularmente fuerte y que el daño provocado por la corriente ocurrió rápidamente. “Ha estado muy feo, no como en otros tiempos que fueron lluvias leves, ahorita sí fue una tromba muy fea”, comentó. El vecino señaló que la situación generó preocupación entre los habitantes, particularmente por las familias que viven en las viviendas más cercanas al deslave, y que, con lo que pudo observar, las personas que habitaban las casas consideradas de mayor riesgo ya habían sido evacuadas. “Ya los evacuaron, se los llevaron para otro lado, porque está peligroso y pues ahí hay niños”, relató. Juan Carlos consideró que la afectación representa una pérdida importante para las familias que pudieran resultar afectadas y pidió a las autoridades mantener el apoyo mientras se busca una solución para recuperar la zona. Por su parte, el presidente municipal Héctor Ortiz Orpinel, afirmó que las dependencias municipales mantienen coordinación para responder a las afectaciones ocasionadas por las lluvias y atender los puntos considerados prioritarios. En el caso específico de Ortachiques, los trabajos se concentran en garantizar primero la seguridad de las familias, reparar las líneas de agua y drenaje y posteriormente recuperar el terreno y la vialidad. Dijo que la magnitud del deslave obligará a realizar trabajos de mayor alcance que un bacheo o reparación convencional, debido a que la corriente no solamente dañó la superficie de rodamiento, sino que removió completamente el terreno y dejó expuesta la infraestructura que se encontraba debajo de la calle. Mientras las autoridades avanzan con el ingreso de maquinaria y el acarreo de material, las familias de la zona permanecen atentas a la evolución del terreno y a los trabajos que permitan recuperar la vialidad y reducir el riesgo para las viviendas cercanas.
